Roberto Ardura, presidente del Caudal Deportivo: “Estamos disfrutando del momento, pero queremos llegar hasta el final”

Actualización 21:52 – El Caudal Deportivo ha obtenido la victoria frente a L’Hospitalet por 1-0. El Gol de Prosi en el Hermanos Antuña sitúa al conjunto mierese más cerca del ascenso a Segunda División.

Roberto Ardura, ayer en su despacho del Hermanos Antuña. Imagen de Pablo Gómez

Roberto Ardura, ayer en su despacho del Hermanos Antuña. Imagen de Pablo Gómez

A las 19:00 horas del viernes hay una actividad febril en las oficinas del Caudal Deportivo. En plena vorágine de la fase de ascenso, a Roberto Ardura, presidente del club, le cuesta encontrar una sala donde no se esté celebrando ninguna reunión. Tras unos minutos, nos recibe en su despacho mientras gestiona reuniones con anunciantes, cierra el transporte para su equipo y contiene el aliento ante el enfrentamiento que protagonizará el Caudal contra L’Hospitalet hoy a las 19:30.

¿Cual es el primer recuerdo que tiene del Caudal?

Un partido del año 66. Yo nací en Cabojal y me empecé a hacer del Caudal con 6 años. Vine a ver un partido que acabó con un 7-1, el primero al que asistí. El siguiente que recuerdo fue uno muy vibrante contra el Irún, que ganamos 2-1. Tengo muy buenos recuerdos. De pasarlo muy mal, de ir con este equipo a muchísimos sitios; de salir derrotado, que sales con una cara de tonto… Recuerdos muy buenos. Yo el Caudal siempre lo llevé dentro de mí.

Y acabó haciéndose cargo del club en 2010. ¿Cómo sucedió?

Nunca se me pasó por la cabeza, pero tengo que contar una anécdota muy curiosa. Jugué en este club desde el año 74 hasta el 80. Por motivos de estudios tuve que marchar para León y tuve que dejar el fútbol, pero siempre tuve el gusanillo de hacer algo pendiente con el Caudal. Tendría yo 22 o 23 años y, a modo de broma, un día hice un comentario: “cuando llegue a los 50 años voy a ser presidente del Caudal”. Nunca más pensé en el tema.

Y cuando surgió la ocasión usted tenía…

49 años. Era marzo del año 2010. Uno de los directivos más antiguos, además de cliente habitual de la tienda, me dijo “Roberto, nos pasa esto: va a marchar el presidente y nos hemos acordado de tí”. Lo fui sopesando. Yo tengo una empresa (calzados Ardura) que es de mi familia, la fundó mi madre hace muchísimos años y no quería que se viniera abajo. Así que hable con mi padre, mi mujer, mi hermana y mis hijos.

Lo consultó con toda la familia.

Les dije: “lo que me digáis”. Mi padre, que es caudalista y socio desde el año 51, me dijo: “mientras no te agobies, lo que tu quieras”. Mi mujer me dijo lo mismo, que para adelante, que iba a estar conmigo hasta el final; y mis hijos lo mismo. También mi hermana, que es la que está conmigo en la tienda. Me di un margen de 15 días y dije “para adelante”.

¿Tenía experiencia previa?

Yo desconocía totalmente cómo se lleva un club. Sabía cómo se lleva una empresa pequeña y siempre vi un paralelismo a nivel de presupuestos; a nivel de muchas cosas. Así que pensé que podría ser capaz. Me hizo mucha ilusión y el 22 de junio de 2010 quedé a cargo de este club.

De hecho, no hubo otras candidaturas. Ee presentó usted solo.

En ese momento sí. Aunque había rumores de que se iba a presentar alguien más. Cuando comenzaba el proceso electoral, dejé bien claro que si había alguna persona que quisiera llevar el cargo yo nunca me presentaría a las elecciones.

¿Cómo se preparó para el cargo?

Fui trabajando el tema, asesorándome un poquitín de cómo funcionaban los clubes. Mucha gente que conozco estaba metida en clubes a unos niveles u otros. Se mantuvo parte de la directiva anterior –quienes se quisieran quedar, no se echaba a nadie- y tres o cuatro personas de mi confianza, que son las que me están empujando y ayudando a esto porque si no, no estaría aquí.

¿Cómo se encontró el club a su llegada?

Es muy difícil llevar este club. Por las características que tiene ahora mismo, Mieres no es lo que era. Rondamos los 40.000 habitantes y tenemos al Oviedo y al Sporting muy cerca. El club estaba un poco estancado y había mucho que trabajar. Estaban los críos, a nivel de ropa, regularcillo… Así como sigo diciendo que los anteriores presidentes trabajaron muchísimo y chapó, había ciertas cosas que mejorar. Todavía queda mucha faena por hacer.

Sin embargo, la evolución en estos años ha sido notable. Hábleme un poco de ella.

Creo que es el fruto de un trabajo con mucha paciencia y mucha ilusión. Me encontré con una plantilla con unos costes tremendos y con 14 jugadores fichados.

¿Hubo que sanear las cuentas?

La verdad es que es un club bastante saneado, siempre fue una de las peculiaridades de este equipo. Sí es cierto que hubo momentos en los que apareció algún pago de Hacienda correspondiente al año 2002, alguna nómina… Creo que unos 40.000 euros, más o menos, era lo que quedaba pendiente. Que no es nada teniendo en cuenta las situaciones de los clubes.

No muy diferente de lo que podría sobrevenirle en su negocio familiar…

Era muy parecido; lo que pasa es que a mí las deudas nunca me gustaron. Soy una persona que no soporta deber. Eso va en contra de mis principios, de la educación que recibí. Una de las características que tiene mi pequeña empresa es la solvencia y los pagos puntuales. Vamos, que no soporto la deuda.

¿Por dónde comenzaron los cambios?

Empecé fichando a 6 jugadores. No pude fichar más porque no tenía margen de maniobra. Me encontré con unos presupuestos que no se parecían para nada a los reales. Un presupuesto de 318.000 euros cuando tenía, ya en gastos, 372.000. Hubo que incrementar ingresos con mucho trabajo; fue cuando empezamos con la idea de la venta de ropa. Lo hicimos poco a poco, para sacar recursos. También potenciamos el tema de las redes.

¿Ha conllevado beneficios mejorar la presencia en Internet?

Beneficios económicos todavía no. Sí sé de alguno que ya inserta publicidad en nuestra página. En cuanto al crecimiento, en una de las referencias estábamos en Twitter y no llegábamos a los 1.500; en el último mes estábamos rondando los 4.000. Se notó mucho porque las redes te hacen crecer y te conectan con la gente joven. También crece un poco una piquilla que, siempre y cuando sea sana, es positiva.

¿Cuándo se produjo el ‘despegue’ en esta temporada?

Recuerdo la Jornada 12. Perdimos en Alcalá y aquello fue muy doloroso. Claro está que el equipo puede perder con cualquiera porque el Caudal es el equipo de los más humildes, los más modestos de la categoría. Pero en aquel partido noté algo extraño. Los jugadores son como una familia, pero aquella jornada estaban un poco fuera de sí. Por los comentarios del cuerpo técnico y de la afición que fue al partido me di cuenta de que no era el Caudal que yo quería, ni el que querían ellos mismos. Tuve una reunión con ellos y todos entonamos el mea culpa, empezando por mí.

¿Qué les dijo?

Dije simplemente que había un escudo, que había que representarlo lo más dignamente posible. Que no había unos salarios desorbitados pero eran dignos y estaban al día. Ellos reconocieron que había sido un partido nefasto. Alguno dio un paso adelante y me dijo “presi, tienes toda la razón”. Y yo les dije “no es que no corráis, que no trabajéis, porque sí trabajáis. Pero tiene que haber una coordinación de cabeza con piernas”. De poco me sirve que te hagas 30 kilómetros durante un partido si la cabeza no está bien y los controles no son los que haces habitualmente. También tuvimos un partido contra el Salamanca que fue muy difícil.

¿Por qué?

El Salamanca estaba tercero en ese momento; nosotros veníamos de aquella derrota. Había presión en el ambiente, rumores de que se podía echar al entrenador.

¿Eran ciertos?

Nunca se me pasó por la cabeza. Lo dije entonces y me sigo reiterando: si un día se tiene que marchar Paco, yo me voy con él. A mucha gente le extraña, pero ahora mismo no puedo encontrar otra persona tan completa para llevar un club de estas características como Paco Fernández.

El tiempo da y quita razones.

Y aquí estamos. Después llega la jornada 25 26 y veo que los jugadores se quieren reunir conmigo. ¿Por qué? Porque ven las expectativas cercanas. Estábamos a 11 puntos del cuarto. Me dijeron: “presi, ¿si entramos en Copa del Rey puede haber un incentivo?” Y yo dije que sí. “¿Y si nos metemos en play-off puede haber un incentivo?” Y yo dije que sí. Tres meses más tarde ya están firmadas las primas por Copa,promoción y ascenso. No se hicieron públicas porque si en ese momento hubiera dicho que hablé con los jugadores y que “creíamos”… Todavía no lo podíamos decir.

Y llegan al momento actual.

Estamos en una plaza que nos invitaron a estar en ella. Vimos cómo el Fuenlabrada y el Salamanca iban perdiendo gas. Los pillamos por atrás y al final todavía nos sobraron dos partidos. Y ahora disfrutamos de este momento.

¿Con qué rival no le gustaría cruzarse en la última fase?

El más peligroso era el Cartagena. El Cartagena era el ‘coco’ (Risas). De los 16, Cartagena, Tenerife y Alavés eran los tres rivales más peligrosos. Además hubo una primera ronda en la que decías “yo soy el novato, me van a dar por arriba y por abajo”. Y bueno, lo superamos muy dignamente porque estuvieron en los dos partidos sensacionales. Si entonces fuimos a muerte, yo creo que contra L´Hospitalet vamos a jugar todos.

¿Cómo ve el partido ante L´Hospitalet?

Con mucha ilusión y muy difícil.

¿Por qué resultado firmaría?

Yo firmaría por un cómputo global de pasar nosotros (risas). Este equipo, fuera de casa, es muy competitivo. Quitando el periodo de ascenso,  L´Hospitalet de los 25 partidos perdió uno.

Un enemigo peligroso.

Telilla. No estamos hablando de una pera en dulce. De 60 puntos, hizo 45 en los últimos. Un equipo que estaba a 11 puntos, muy parecido a nosotros. Perdió la eliminatoria contra un grandísimo Tenerife y de unas formas…

¿Qué opina de aquel partido?

El Tenerife jugó un gran partido en el Heliodoro Rodríguez. Pero en Hospitalet de Llobregat acabaron pidiendo la hora porque L´Hospitalet se los estaba comiendo.

Supongamos que ascienden de categoría. ¿Está preparado el club para el coste que ello conlleva?

¿Te digo una cosa? Normalmente los clubs son deudores. Por desgracia, el club que represento es acreedor. Me deben dinero. Si ahora mismo hay alguien que me está ayudando mucho, que está poniendo dinero para estar al día, es porque las deudas que tengo pendientes de cobro superan a la cantidad que yo pueda decir que me falta. No se debe un euro a nadie. Desde empresa de transporte, pasando por jugadores, Seguridad Social, Hacienda… Es un club saneado, un caramelo para cualquiera. Lo que pasa que este club, ni se vende ni se compra.

¿Qué se le pide a los equipos que ascienden?

En principio, creo que avales. No habría problema, más al ser un club que tiene una trayectoria limpia de deudas. Sí es cierto que tiene que ser un proceso que habrá que estudiar mucho durante la temporada, al estar dentro; que no nos pase como al Lugo y al Mirandés, que están ahora mismo pillados.

¿Por qué?

Yo no se si es que al subir a segunda no se creían que iban a estar más de un año, pero al segundo año tienes la obligatoriedad de convertirte en Sociedad Anónima. Qué pasa, que hacer una sociedad anónima en dos meses… Ahora mismo el Mirandés tiene el 15% nada más. Tiene hasta el 30 de junio, estamos hablando que quedan 23 días. Pero yo creo que nuestro club… viendo ahora la ilusión que está generando, cómo está creciendo…

¿Cómo se nota esa ilusión?

Esta era una población que estaba muerta. Yo lo veo en mis propias carnes porque soy parte del pueblo, a nivel de cliente y de venta. La veía triste; y ver una sonrisa en la calle, escuchar el comentario… Gente que en la vida habló de fútbol, mujeres en la pescadería que dicen “oye, así que el Caudal ganó”. Simplemente ver esa sonrisa en la cara de la gente ya me hace feliz.

Hace unos días me encontré con una celebración de los aficionados del Caudal y recuerdo que pensé “hace tiempo que no veíamos esto”.

Mucho tiempo. Es una sensación distinta. Ves banderas colgadas por las ventanas. Y eso con lo que pueda pasar mañana (por hoy) y el sábado que viene. Somos un equipo que, a priori, es el más pequeño de todos. Pero bueno, con las ganas que tienen los jugadores y el entrenador, yo creo que se multiplican. Creo que podemos hacer algo; y si no, pues caeremos dignamente. Será una parte de la historia, porque es algo que no pasa desde el 58. En el 67 hubo una promoción de Tercera a Segunda. Pero después, nada.

Roberto Ardura

Imagen de Pablo Gómez

¿Necesitará el estadio alguna reforma de cara a un posible ascenso?

Hombre… Ahora mismo la capacidad ronda los 3.000. Tuvimos que poner ahora para el periodo de ascenso unas gradas. Aunque soy una persona que tiene mala suerte en ese aspecto, mira qué día para mañana (por hoy).

La climatología no acompaña.

Tenía yo en mi establecimiento chubasqueros de una marca que me manda zapatos, y traje para aquí. Tengo más de 100 chubasqueros para mandar a la gente que me vaya a las gradas.  De todas formas, sí que tendríamos que hacer alguna reforma porque 3.000 igual nos queda pequeño. Tendríamos que acoplar gradas supletorias… Pero es que gradas supletorias aquí, sin cubrir…

¿Aunque no consiguieran el ascenso, daría usted por buena esta temporada?

Buenísima. Buenísima, lo que pasa es que ahora que estoy aquí…

Es mejor tirar para arriba.

Claro. Yo de este tren no me quiero bajar todavía. Yo quiero que lleguemos al final de la estación. Es que además fue como una carrera. Era un récord constante. A partir de la jornada 15 empezamos a ver números inusuales en el Caudal. Nunca habíamos ganado tres partidos fuera de casa en Segunda B. Al final ganamos nueve, y con este otros 10. En el número de puntos nunca se había pasado de 52. Se pasaron de 52. Número de goles a favor, se pasaron con diferencia. Coeficiente de a favor/en contra, con diferencia. Son todo récords. Así que dijimos, vamos a ver si batimos el récord final y nos quedamos con él.

¿Se nota el tirón del ascenso en el aumento de socios y aficionados?

Creo que la siembra se va a recoger en la temporada que viene. Cuando nosotros entramos había 323 socios; ahora estamos en 958. La publicidad estaba en 13.200 euros; ahora estamos en 41.600. Al menos a día de ayer, porque ahora mismo tengo pendiente una reunión con una persona para poner un cartel en el campo. Entonces bueno, ves que va creciendo. De todas formas Siempre vas a pedir; yo mi forma de ser es intentar aprovechar los momentos malos y buenos y la gente que me aprecia pues, hay gente que incluso en los momentos malos te pone su cartel, se hace socio colaborador…

Cuestión de perseverar.

Desde las 8:15 de la mañana estoy pidiendo. Cualquier día me veréis a la puerta de la iglesia con una bandeja (risas). Es un trabajo bastante ingrato pero bueno, reconfortante al final cuando ves que la gente se vuelca contigo.

¿Cuántos jugadores desarrollan su actividad en el club?

Tenemos el equipo de segunda B y después tenemos un Regional que tiene 24 jugadores. Además, otros 17 equipos de categorías inferiores, unos 214 críos. Estamos rondando los 270 a día de hoy.

¿Aumentan las quejas con la visibilidad del equipo?

Nosotros somos los primeros en reconocer que nos queda mucho que andar. Somos un equipo humilde. Estamos arreglando vestuarios de la parte de atrás y después también crecimiento a nivel de infraestructura.

¿Cuál es la necesidad más perentoria?

Reparación de los vestuarios del Campo Mundial ‘82 que es donde tenemos más de 200 críos. Unas reparaciones que estamos haciendo nosotros sin ayuda de nadie. Y la grada de la que se podría sacar un provecho porque tienes un mundo ahí debajo. Pero como digo siempre, “si no me dais dinero”… Somos el único club de la categoría que no recibe dinero.

Se refiere usted a las ayudas.

Normalmente los equipos tienen ayudas municipales y ayudas de su comunidad autónoma. O de ambas.

¿Y ustedes?

Nosotros de nadie. Yo ahora mismo lo único que recibo son 25.000 euros de la Federación y después una cantidad que me dieron por eliminatorias de Copa del Rey que eso tienes que ganártelo.

¿Qué tal la comunicación con el Ayuntamiento de Mieres?

Genial. Es íntimo amigo mío el Alcalde, pero de tanto que me quiere, es al último que le da (risas). Tengo bastantes reuniones con él, casi cada 10-15 días y llego y Aníbal… Prefiero no ir, porque casi me echa más lágrima él y claro, yo no estoy para darle dinero (risas).

¿Y con el Principado?

Bien también. Está ahí Javier pero… Yo creo que este club -como cualquiera- necesita ayuda. Segunda B es una categoría muy ingrata. No puede ser que tengas unos gastos casi de Segunda. Hay muchas cosas que mejorar. Yo quejas transmito bastantes. Pero es igual, se escucha muy poco y además dicen que soy igual que el Che Guevara.

¿Por qué?

Porque ejerzo muchas protestas sobre cosas que no me gustan dentro de la Federación, por ejemplo. No de la asturiana, que la asturiana hace un trabajo encomiable.

¿Y a nivel nacional?

Creo que el señor Angel María Villar tendría que echar un ojo hacia estas categorías. Si no hubiera fútbol de aquí para abajo, no tendríamos a los Sergio Ramos, Iniesta y compañía. No se dan cuenta de que es un trabajo muy ingrato, de día a día, con muchos costes. Simplemente entre luz y gas tengo un gasto mensual de 1.700 euros. Creo que desde arriba tendrían que mirarnos un poco más. La prueba es que están desapareciendo equipos de Segunda B, capitales de provincia. El Salamanca está al caer, si no ha caído ya. ¿Por qué? Porque esta categoría es un infierno.

¿Cuáles son las virtudes del Caudal como equipo?

El trabajo, la unión y la polivalencia. Hubo muchas lesiones, tenemos una plantilla corta y aun así cada uno se adaptó a unos puestos que no eran los suyos. También cuerpo técnico, plantilla, directiva… Los jugadores saben que para cualquier tema, aquí estoy. He tenido llamadas a la una de la mañana de jugadores, y saben que siempre estoy dispuesto. Siempre doy hasta que puedo. Lo que no puedo dar, no lo puedo prometer. Cuando hay negociaciones hay transparencia, y los jugadores saben lo que puedo dar.

¿Cuantas horas de sueño le ha quitado la fase de ascenso?

El último mes llevo una media de dos horas de sueño. Y el problema es que llego muy cansado. Ahora marcharé de aquí sobre las 10 de la noche, luego llego a casa, intento estar un poco con la familia porque además tengo un nieto… Llegan las 11:30-12 y la mujer me dice que me quedo durmiendo como un niño. Pero hoy a las cinco menos cuarto de la mañana estaba desayunando. Y eso es porque no me deja dormir la preocupación, el intentar hacer las cosas bien… Creo que me faltan horas; siempre digo que si el día tuviera 26 horas en vez de 24 me vendría mucho mejor.

Si ascienden, ¿cómo lo va a celebrar?

Uy lo que me pidan. Viendo la sensación que hubo en Cartagena el domingo…

¿En qué fuente tocaría bañarse?

En la de El Vasco.

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