Aníbal Vázquez: “En nuestra situación, trabajar duro para seguir pagando todo es un éxito”

Aníbal Vázquez

Aníbal Vázquez, en su despacho del Ayuntamiento. Imagen de Pablo Gómez

Aníbal Vázquez, alcalde de Mieres por Izquierda Unida, no se anda con paños calientes a la hora de describir la difícil situación por la que atraviesa el municipio. Convencido de que la información al ciudadano y la transparencia se ven, al final, recompensadas, el regidor no lamenta el día en el que accedió a dirigir el consistorio. “Tu no eliges los momentos, los momentos te eligen a tí”, señala.

A pesar de que las obligaciones con los mierenses y la lenta recuperación del accidente de quad que sufrió en septiembre le han robado algo de sueño, Vázquez parece más que dispuesto a que se le recuerde como el alcalde que hizo lo que tenía que hacer, “aunque pinten bastos”.

Ha pasado algún tiempo desde que retomara la actividad, tras el accidente que sufrió. ¿Cómo se encuentra?

Me falta tiempo. Estoy en rehabilitación, voy todos los días. Va mejorando. Me dicen que tengo que tener paciencia, que la cosa es lenta porque, a parte de romper el brazo, lo que hice fue paralizar el nervio radial. Uno querría que la recuperación fuese rápida. Desde que soy alcalde solía estar en el ayuntamiento desde las 8:10 o por ahí; ahora llego a las 10:30.

A sí que no lleva muy bien esa ‘movilidad reducida’.

No. Es algo que me fastidia, pero bueno. Tiene que ser así. Para este tipo de cosas no hay atajos.

¿Cómo valora la gestión que realizó el vicealcalde (Manuel Ángel Álvarez) mientras usted se recuperaba?

Manuel es un chaval joven que tiene las ideas claras. Conoce el ayuntamiento mejor que yo, y es un gestor muy bueno. Por eso digo muchas veces que es importante que la juventud esté y se incorpore a la vida política del país. En nuestra lista, de los 10 concejales que tenemos, cuatro o cinco bajan de los 35 años. Gente preparada, activa y que trabaja duro. Manu es un fenómeno; lo comento siempre que tengo ocasión. Le echa muchas horas.

Queda año y medio para las próximas Elecciones. ¿Cuál cree que es el mayor logro de esta administración municipal?

Me parece que tenemos una gestión impecable. Lo que ocurre es que, por la situación económica, tampoco se pueden desarrollar políticas sociales ni nada por el estilo. Si no tienes dinero, no tienes dinero. Pero por lo menos, hasta la fecha, estamos consiguiendo que no salga nadie ‘de la casa’ (por el personal municipal) y seguir manteniendo los servicios que damos a los ciudadanos. Tenemos que trabajar duro para pagar la deuda que tenemos, para pagar a proveedores, para pagar a la plantilla. En nuestra situación, trabajar duro para seguir pagando todo me parece que es un éxito en la gestión.

Su respuesta tiene un tono agridulce.

Sí, porque uno tiene que ser inconformista. Cuando uno llega a ser alcalde de su municipio, quiere hacer todo lo mejor; que los vecinos estén lo más contentos posible. Pero la situación económica no te da para ello. No te da.

¿Cuál ha sido su mayor decepción?

Tener que cerrar algún servicio de los que había, aunque no fueran propiamente de los que tiene el ayuntamiento. Por ejemplo, el Telecentro. Estaba abierto con una subvención del Principado, 90.000 euros; nosotros poníamos el local. Cuando se retiró el Gobierno del Principado y dejó de poner los 90.000 euros, así y todo estuvimos aguantando año y medio. Buscamos una fórmula, una tasa para el usuario que pagase 5 euros, a ver si había forma de que diese para pagar el salario de los tres trabajadores que hay ahí, que son estupendos y unos profesionales como la copa de un pino. Ese tipo de cosas te quitan un poco el sueño. Pero bueno; el objetivo es mantener la plantilla propia del Ayuntamiento y dar los servicios. Y pagar.

En el caso del Telecentro o la piscina de Vega de Arriba, los cierres y municipalizaciones conllevaron que varias personas quedaran sin trabajo. ¿Planificaron alguna recolocación, bolsa de empleo o solución para ellas?

No estaba previsto, por una razón: Al estar sometido a un plan de ajuste, el Ayuntamiento no puede sacar ninguna plaza a concurso. En cuanto a la piscina, su gestión la llevaba una empresa que nos daba un servicio. En junio o julio la sacamos a concurso; no entró ninguna empresa y decidimos municipalizar. Se contratará a otra empresa para que nos sirva el personal que no tenemos en el Ayuntamiento: monitores, etc.

También hubo cierta polémica con la recogida de basuras y los contenedores, que según parece van teniendo algo más de aceptación.

Sí. En primer lugar, no estamos inventando nada. Si vas al 90% de las ciudades de este país, verás que tienen contenedores. No me atrevo a decir el 100%, porque seguramente habrá alguna ciudad pequeña que igual tiene cubos. Pero claro, tiene cubos pagándolos los vecinos. A Cogersa estábamos pagándole el contrato de los cubos, el transporte, la recogida de la basura… Una cantidad de dinero importante. Lo que hicimos fue decir: “tenemos que volver a recoger nosotros” e ir al sistema de contenedor; un sistema que hay también en Gijón, Valladolid, Alicante… donde quiera que vayas. Por ejemplo, esto que se estuvo viendo estos días en Burgos… Contenedores, no había ningún cubo. Además tenemos, seguramente, uno de los mejores contenedores del mercado.

¿Qué mejoras podría traer 2014?

Puf. En este 2014 date cuenta que tenemos un problema añadido: es el año donde más vamos a pagar de la deuda, de capital mas intereses. Pero encima es el año donde ya hay una sentencia firme sobre Goncesco. Dos millones y pico de euros; con lo cual, ya me dirás. Tenemos que abrir sitio para esos dos millones de euros.

¿No podrían ayudar lo que les debe el Principado en el asunto del Pozo San José?

Yo varias veces le dije al Principado que nosotros no íbamos a renunciar a que esos dos millones que se nos debe por la actuación en Turón centro y Pozo San José. Tendremos que negociar, pero no vamos a renunciar a que un dinero que pusieron los ciudadanos de Mieres. Eso está más claro que el agua.

¿Se plantea una negociación larga?

El principado tiene también sus problemas. Pero bueno, vuelvo a repetir, no vamos a renunciar en absoluto a que se devuelva ese dinero que adelantó el Ayuntamiento de Mieres.

Con tanto ajuste, ¿Queda sitio para política de izquierdas?

Lo que haces es un ajuste desde la izquierda. Pudimos hacerlo de otra manera. En León, 207 trabajadores se fueron a la calle. Y León también municipalizó la recogida de basura, que le costaba 32 millones y ahora, haciéndolo con personal propio, les cuesta 14. Pero 207 trabajadores se fueron a la calle.

Y ustedes se centraron en evitar el despido de personal del Ayuntamiento.

Eso es. Estamos en esa onda. De momento estamos consiguiéndolo. ¿Que acabe la legislatura de esta manera? Pues vamos a seguir trabajando para que esto ocurra.

¿Diría que la imagen del Gobierno Municipal se está resintiendo por los recortes?

Yo creo que no, por un motivo… (guarda silencio un instante).

Se lo pregunto porque puede pasar que, tras efectuar los ajustes, pierdan ustedes las Elecciones y sean otros quienes recojan los frutos.

Pero eso… Vamos a ver; igual que los ciudadanos nos hicieron ganar las elecciones y a mí me eligieron alcalde, mañana pueden pensar lo contrario; es tan legítima una cosa como la otra. Yo no estoy trabajando para ganar elecciones, tengo un compromiso de cuatro años con los vecinos y vecinas de Mieres para tratar de hacer lo mejor que pueda la gestión de este Ayuntamiento. Y, desde luego, en ese empeño no voy a cejar. Si entras en política en la época en la que estamos y estás pensando más en el resultado que en hacer lo que de verdad tienes que hacer… Entonces, mal negocio.

Es lo que está pasando en muchos ayuntamientos: valía absolutamente todo; pero claro, ahora tenemos la resaca. En cuanto a los vecinos de Mieres… Trato de que se sepa todo lo que hacemos. En primer lugar, que haya transparencia. Cuando entramos, realizamos una auditoría y cuando marchemos, también la vamos a hacer; aunque tenga peores números. Soy un alcalde que lleva cuatro reuniones con todo el movimiento asociativo en la Casa de la Cultura. En un municipio grande como éste, mira a ver cuántos ejemplos hay en el país.

No habrá muchos.

Y no hay problema. Te metes en la Casa de la Cultura con doscientas y pico personas que están en los movimientos vecinales, culturales, etc. Respondes a las preguntas que te hagan. Creo en la participación ciudadana y de mala manera pueden participar los ciudadanos en la vida política si no tienen los datos, si no se les cuenta la verdad de lo que hay. A las asociaciones de vecinos les digo: “tenéis que tener paciencia, porque no tenemos medios para solucionar antes las cosas”. La gente lo entiende cuando saben de verdad la situación que tiene el municipio.

Aníbal Vázquez

Imagen de Pablo Gómez.

Cuando accedieron ustedes a la Alcaldía, ¿hasta qué punto se llevaron sorpresas con la deuda?

Hombre, vamos a ver. Mi partido estuvo aquí desde la democracia. Qué pasa, que de no gobernar a gobernar, es diferente.

Por eso pregunto.

La deuda sabíamos que era una deuda importante. Además, en la prensa se recoge también que el anterior alcalde fue diciendo, a última hora, que la situación económica no era buena.

Entonces no se encontraron demasiadas sorpresas en el cajón…

No, no. Hay gente que me ha preguntado, a veces, que por qué no contraté una auditoría privada. Hombre, mal empiezo si no me fío del Interventor y del Tesorero que hay aquí, que son habilitados nacionales y que no tienen color. Una auditoría privada nos habría costado 30.000 euros o más.

En el caso de Emutsa, ¿Con quién habían contratado la auditoría?

Con una empresa… no me acuerdo cómo se llamaba. Ese fue otro problema, el que tuvimos con Emutsa.

Hábleme de ello.

Es una empresa que venía con dificultades, y no se tomaron medidas en su momento. Cuando entramos en el primer Plan de Proveedores, el punto número 8 decía que todas aquellas empresas municipales que tengan más del 50% de déficit habían de ser disueltas. Y claro, yo eso no me lo planteaba. Se redujo el salario a los trabajadores, se deshicieron varias cosas, pero todavía resultaba insuficiente todavía para que la empresa siguiera funcionando.

Llegó un momento en el que, para que la empresa fuera a por un préstamo, tenía que tener un estudio de viabilidad. Contratamos una empresa que hizo un estudio completo de quién viajaba y quién no, a qué horas se viajaba y a cuáles no. Mi temor era que la empresa nos dijera que quitásemos líneas; y claro, ahí ya estás dejando sin transporte público a ciudadanos. Pero no; lo que nos dijeron era que había que quitar frecuencias. Eso a mí ya me contentó, dentro de la dificultad y del cuadro que tiene Emutsa. Lo que no va a tener ya, es un autobús para cuando usted quiera.

Hubo muchas quejas; por ejemplo, los horarios en las líneas que van a Turón.

Sí, pero están los datos ahí. Hay que darse cuenta de que nosotros pasamos, de un año a otro, de tener un millón de usuarios a ochocientos mil. Se debe a la crisis, a que la gente que no tiene trabajo ya no tiene que coger el autobús todos los días… Además, tenemos mucho vicio de coche en este municipio; es así. Estamos trabajando duro para que Emutsa siga, para que la gente siga teniendo transporte público. ¿Si lo vamos a conseguir o no? Pues depende de más de una variable.

¿Por qué era necesario recurrir a una empresa externa para realizar la auditoría de Emutsa? ¿No podían recurrir a personal del Ayuntamiento?

No, para eso no. Tienes que coger una empresa profesional y que lo vea desde fuera. Aquí no teníamos personal para hacer un estudio de ese tipo. Colocaron cámaras, de forma que sabías a qué horas bajaba el autobús de cualquier línea con tres personas, con cinco… Eso durante un mes.

Cambiamos hasta el objeto de la empresa; antes Emutsa era una empresa municipal de transportes y punto. Ahora, lo hemos dejado abierto para cualquier tipo de servicio, porque lo que Emutsa necesita es que le entre dinero. Encima, este año, nos bajaron un 20% la aportación del Estado para la Empresa Municipal de Transportes. Hace dos o tres años destinaban más de cien mil euros; ahora destinan 70.000.

¿Forma parte del recorte en el dinero procedente de los Presupuestos Generales del Estado?

No, esto fue aparte. Además de la situación que tenemos, complicada y con menos habitantes, tanto el Gobierno regional como el Gobierno central están reduciendo subvenciones.

¿Se esperaban la sentencia sobre Goncesco o fue un trago amargo de última hora?

Esperar se esperaba, porque se sabía que había un Contencioso por ahí.

Me refiero al resultado.

Más o menos, sí. Pero pasa una cosa: tanto en 2012 como en 2013 estábamos gastando por debajo de los ingresos. Y eso nos iba encauzando; vas pagando. Pagas a la plantilla, pagas las deudas…

Conseguían cierta estabilidad.

Pero claro, el problema es cuando te viene una historia de éstas. Y cuidado, que en el 2012 ya pagamos cerca de 800.000 euros también en sentencias. Además viene, precisamente, en un año donde vamos a pagar más capital y más intereses.

¿Cómo va la elaboración de los presupuestos?

Puf. Hombre, podemos hacerlo. Entre comillas. No es fácil, pero lo intentamos. En primer lugar, necesitamos conocer los ingresos que vamos a tener. Tenemos que tenerlo claro a más del 90%. Además, claro está, tienes que hacer un presupuesto para cumplirlo. Aquí ya no vale, como antes, presupuestar 36 millones y gastar 40.

¿Todavía van a tener que apretarse más el cinturón?

Estamos trabajando en ello y… Bueno… La casa está ‘estrujá’ de narices.

Por eso preguntaba.

No tenemos mucho margen… Pero bueno, a ver cómo lo hacemos. Hombre, si mañana se hace efectiva la sentencia (referido a Goncesco) y tienes que poner no sé cuánta pasta, bueno… Tendremos problemas. Pero bueno, nosotros queremos pagar. A ver si podemos tener un calendario.

¿Pueden negociar el pago de alguna manera?

No sé. Va a ser difícil, por no decir imposible. ¿Por qué alguien va a negociar cuando tiene ya una sentencia?. A ver cómo atacamos el problema; seguramente seremos capaces de resolver. Pero vuelvo a repetir: es una época difícil. Las políticas que haces no son las políticas de tu ideario. Estás gestionando, más que haciendo política. Tienes que buscar soluciones desde una política de izquierdas. Para mí, personalmente, fue durísimo rebajar el salario a los trabajadores. Sobre todo cuando años ha hiciste lo contrario.

Una de las cosas que remarcaban ustedes antes de llegar al Gobierno era potenciar el empleo en el Municipio y fomentar el alquiler. ¿Cómo se ha avanzado en esos dos puntos?

Lo de fomentar el empleo… Vamos a ver; desde el Ayuntamiento no tienes armas para la creación de empleo. Por que si dijéramos: tengo un montón de inversiones y puedo coger parte de ello para hacer un Plan de Empleo. Nosotros no podemos hacer nada de eso. Por lo tanto, hay que reclamar al Gobierno central y al Gobierno Autonómico la iniciativa, que creen las condiciones para que vengan aquí las empresas.

Por esa razón, pueblos mineros como el nuestro están en contra de que se hallan cargado los Fondos Mineros. Con algunas lagunas pero bastantes aciertos, sirvieron para hacer muchas cosas. Pero desde el ayuntamiento, con la capacidad que tenemos… No podemos hacer ni un Plan de Empleo, hablando en plata. Además hay otras necesidades que tienen los vecinos en los pueblos y tampoco puedes llegar a ellas; vas haciendo cosas con cuentagotas. Ahora, hemos terminado una carretera aquí, en las cuestas de Baiña, que llevaban pidiendo los vecinos desde hacía 10 años. Es importante, porque solucionas un problema a algunos vecinos, pero querrías llegar mucho más allá.

Habrán necesitado mucha ‘ingeniería económica’.

Ése es el problema; que cualquier cosa, en lo económico, que muevas, no es fácil. Careces de los medios. Pero tampoco soy de las personas -y de esto se ríen mucho mis amigos cuando se lo digo- que llegan y tienen la aspiración de, cuando se vayan, dejar una fuente hecha; para que mi nieta diga: “esto fízolo mi güelo cuando era Alcalde”. Yo solamente quiero que se recuerde que fui honesto e hice lo que pude. Tampoco aspiro a más. Porque, además, yo soy de Mieres y voy a seguir viviendo en Mieres.

Cerca del Paseo de El Vasco hay una explanada que, actualmente, no tiene ningún uso. Primero se plantaron algunos árboles y ahora se está removiendo la tierra. ¿Podría decirme qué planes tienen para la misma?

Es terreno que tienes ahí parado, al que puedes dar utilidad hasta que se construya o se haga lo que se tenga que hacer. Actualmente, es una iniciativa de nuestra concejala: hacer huertos ecológicos para los críos de los colegios.

Algo educativo.

Efectivamente. Con monitores de agricultura ecológica que les enseñen, para que se familiaricen con estas tareas.

¿Qué hay de los llamados ‘huertos comunitarios’?

También eso cuesta dinero; no es nada más que tengas la tierra. Hay que tener unas casetas, comprar aperos… Estamos hablando de algo bien hecho, en condiciones. Como se hace en Gijón y en otras partes, que lo sortean entre ciudadanos para que dediquen su tiempo a ese tipo de cosas. En absoluto pensamos abandonar la idea; lo que pasa es que hay un montón de iniciativas y de cuestiones políticas que están ahí. Algunas, incluso planteadas por grupos de la oposición, están aprobadas; pero es un problema económico y de medios.

¿Se ha mostrado comprensivo el PSOE -que gobernaba el municipio- respecto a esas políticas de ajuste?

No. Lo que pasa es que aquí la oposición tiene que jugar el partido que juega, el de control al Gobierno. Es normal, la oposición está para algo, no para que tú hagas lo que te dé la gana. Ahora bien; en algún tema fundamental para Mieres, me parece que no ayudaron nada.

Aníbal Vázquez

Imagen de Pablo Gómez.

¿Hay esperanza de que Europa dé su brazo a torcer respecto al carbón?

En primer lugar, hay un horizonte en el 2018. Faltan 4 años, y habrá Elecciones Europeas. En España tenemos un problema: nos tomamos las Elecciones Europeas como algo a título de inventario. Después, cuando nos viene alguna normativa Europea de obligado cumplimiento… No es lo mismo que tengas un Parlamento de una manera que de otra.

En general, el desencanto con las Europeas puede provenir del escaso peso del Parlamento en algunos ámbitos.

Es verdad que hay un déficit democrático en Europa, que tienen más peso la reunión de los ministros del ramo o la Comisión que el parlamento. Pero el Parlamento Europeo va teniendo cada vez más. Y, por otra parte, no es fácil tirar adelante cuando tienes al Parlamento en contra. En Europa quedan por decidir bastantes cosas todavía. Están trabajando sobre un Libro de la Energía en Europa. El carbón tendrá que jugar algún papel; por lo menos, de reserva estratégica.

¿Y cómo está la minería en este país?

La minería en este país, en este momento, es casi testimonial. Están produciéndose 6 o 7 millones de toneladas, que no tiene nada que ver con lo que se producía hace unos años. Y eso, dentro de la cuota que tiene este país para producir energía, es una parte muy pequeña. por encima están la energía hidráulica, el gas, el petróleo… Por lo tanto, el Gobierno Español puede asumir perfectamente las ayudas, lo que significaría mantener el nivel de minería que tenemos en este momento perfectamente. El año pasado, pagadas las ayudas del 2012, eran 200 millones de euros. Una broma, comparados con los 23.000 millones que le dieron a Bankia, o con lo que está subvencionado el gasoil de este país en el campo.

En tal caso, ¿por qué cree usted que se empeñan en recortar?

Lo que hay detrás es algo ideológico: nos cargamos el carbón porque queremos tener contentos a nuestros amigos de las eléctricas, para que lo traigan de fuera. El ministro dijo una vez que el carbón español era más caro y encima contaminaba. ¿Acaso el otro carbón no contamina? Todo es porque no se quiere apostar por el carbón.

Recientemente efectuaron, junto a otras comarcas, una declaración Institucional sobre la continuidad de Hunosa. ¿Que podría suponer su desaparición para Mieres?

Todo. Hunosa tuvo la dimensión que tuvo; ahora tiene la que tiene. Están haciendo lo justo, por no decir nada, para que no caigan las empresas. Pero, por lo menos, lo que tú tienes público, tienes que mantenerlo en pie. Puedes Mantener Hunosa, y tiene que jugar también un papel diversificador, meterse en otro tipo de negocio que haga que las Cuencas todavía tengan vida. Si no, mañana diremos que “ya no tenemos ni carbón”, y eso afectará desde el estado anímico hasta el montón de gente que trabaja para Hunosa, fuera de la propia empresa. Mantener el nivel de minería que hay ahora mismo no cuesta nada. De lo contrario… ya me dirás a qué se dedican en Degaña, o en Páramo del Sil, o en León…

¿Considera que hay unidad entre los alcaldes de las comarcas mineras respecto a este asunto?

No, no. Qué va. Hay mucho alcalde que está al dictado del partido. Hay mucho alcalde que lo primero, para él, son las decisiones que tome el partido y después van los vecinos.

Cómo político, dígame qué cosas ha aprendido estando en la Alcaldía y en las que antes no había reparado.

Hombre, varias. Una, que las cosas no funcionan como tu crees. Tienen un proceso que hay que respetar. Cualquier historia que se ponga en marcha tarda más tiempo y requiere de una serie de pasos que has de cumplir. Además, en mi caso, siempre digo que estoy tremendamente agradecido a la gente de Mieres por hacerme Alcalde, y siempre he tenido claro que a la gente, cuando le dices la verdad y cuando le haces partícipe de las dificultades que hay, lo entiende.

No hay que tener miedo a la gente; teniendo datos, se hace una composición de lugar. Hay que ir siempre con la verdad por delante y no engañar. Cuando alguien viene aquí, nosotros no le lidiamos ni le toreamos; le decimos: podemos o no podemos. Y si no podemos, lo argumentamos. Como digo en alguna ocasión, alguien me puede llamar inútil, pero nunca me podrán llamar deshonesto, o decir que no hice lo posible. ¿Que me equivoqué? Sería un soberbio si no lo hiciera. Ahora, equivocarse y sacar la pata, también, ¿eh? Como me dijo un mierense en la precampaña, “voy a votarte porque sé que puedes meter la pata, pero nunca la mano”.

¿Se presentará a la reelección?

Ahora mismo no te puedo decir sí o no. ¿Por qué? porque me queda año y medio. Uno tiene también que reflexionar a la hora de presentarse, porque son otros cuatro años. Otro contrato de cuatro años. Y yo tengo casi 60, así que estaría hasta los 65 o 66. De verdad que no estoy echando balones fuera. Simplemente no me estoy planteando presentarme o no. Seguramente, dentro de cuatro meses, en el partido empezaremos a hablar.

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