Mongolia: de la revista satírica al musical iconoclasta

Cartel Mongolia Cargado de humor e irreverencia, Mongolia, el musical llegó el pasado Sábado, 11 de Abril, al teatro de La Laboral en Gijón.

No esperen un musical; tampoco una obra de teatro, un monólogo humorístico, mímica… En su lugar, espérenlo todo. Sobre todo, vayan preparados para escandalizarse, para que revisen hasta donde llega su sentido del humor y pasa saber si de todo en la vida podemos reírnos. Para una servidora, la respuesta es sí. Al menos ellos pueden; porque saben hacerlo.

Defienden este espectáculo dos actores principales, Darío Adanti y Eduardo Galán; además de la participación esporádica de Eduardo Bravo. Apoyados todos por un excelente material audiovisual: vídeos, imágenes y canciones tan absurdas como hilarantes.

Cabe destacar la palpitante complicidad entre los dos protagonistas, que logran alternar de forma muy dinámica un personaje desvergonzado hasta el límite y otro que, si bien más recatado y con mejores formas, también tuvo críticas para todo y para todos. Fueron notables las incursiones de Eduardo Bravo, ukelele en mano, regalándonos canciones críticas y humorísticas que aportaron el descanso y la variedad que la intensidad del espectáculo requiere.

Siempre es de agradecer la cercanía con el público, notar sobre las tablas un deseo de conexión, que en esta ocasión se da con creces. Conexión que perfecciona un guión espontáneo y sostenido; una sátira del drama que más ha dado de sí para la comedia en los últimos años: la situación política y económica en España.

No hubo piedad alguna para los políticos nacionales, ni para la casa real. Tampoco hablando de religión, sexo y problemas económicos han tenido estos juglares el más mínimo tacto. Ni falta que ha hecho.

Sabíamos a lo que veníamos. Un divertimento muy recomendable si comulgan con su visión política y social, si no son ustedes de los que se ofenden o escandalizan. No apto para el público edulcorado; como ellos mismos dicen, pensado para “pijoprogres”.

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