Cohesión instrumental

Gaitas y tambores

‘Contragaitas’ como protesta durante la gala de los Premios Príncipe, el año pasado. Imagen de Pablo Gómez

La música tradicional está en auge. La gaita asturiana cobra vida, fundiéndose con instrumentos que aún le suenan de poco. Con la tradición como base, se fueron introduciendo poco a poco otros, como el bodhrán, el bouzouki, las cajas de media y alta tensión, los timbales, o el multitom. Persisten, también, por imprescindibles, otros como la zanfona que tocaban los ciegos hace ya tantos años y Jimmy Page, el tambor, la pandereta, el acordeón o el violín.

En una situación que no fomenta el surgimiento de ninguna iniciativa de esta índole, son muchas las formaciones musicales que afloran en Asturias. Brotan en torno a un mismo seno grupos, bandas de gaitas, parejas, coros, solistas. Además, músicos como Xuacu Amieva, Pedro Pangua, José Ángel Hevia, Héctor Braga o Xosé Ambás han desarrollado una gran labor de estudio y rescate del patrimonio cultural asturiano.

Para la introducción de nuevos instrumentos, se necesita un estudio en profundidad de sus prestaciones. Buen ejemplo es el bodhrán: se trata de un tambor de marco irlandés, que permite sacar una gran cantidad de matices tímbricos y de altura. Sin embargo, tiene un volumen bajo en cuanto a otros, y requiere que el acompañamiento instrumental no sea muy pesado, para que se pueda apreciar bien el sonido.

Tuenda, grupo formado por Elías García (bouzouki), Pepín de Muñalén (flauta) y Xosé Ambás (voz), compone los arreglos musicales en base al archivo sonoro etnográfico de este último, para crear un sonido nuevo. El archivo, de gran importancia, recoge de primera mano las canciones tradicionales de los pueblos asturianos interpretadas por sus gentes. Otros grupos destacados en la introducción y asimilación de nuevos instrumentos son Felpeyu, Corquiéu, Llan de Cubel, La Bandina o Verdasca.

Por otra parte, el tambor, hijo de los tambores de Infantería de la época napoleónica, solía acompañar a la gaita como solista. Tras el avance de las bandas de gaitas, la percusión tradicional se empezó a sustituir por cajas de media y de alta tensión, préstamo de las ‘pipe bands’ escocesas. Estas cajas permiten mayor precisión y un sonido más claro, con distintos niveles de tensión, todos ellos superiores al del tambor. También se introdujo el timbal, que marca el ritmo con un sonido grave, aunque afinado una octava por encima del bombo, y el multitom, un set de timbales de distinto tamaño.

Por supuesto, hay bandas que continúan con la percusión tradicional. Incluso, en ocasiones, se han fusionado ambos conceptos, creando una percusión nueva: timbales tradicionales, con tensores, o cajas de media tensión con aspecto de tambor. La banda de gaitas Picos de Europa, iniciativa de Héctor Braga y de los alumnos de música de Cabrales, cuenta con tambores y cajas de media tensión con aspecto tradición: la banda completa, pareja tradicional, misa cantada (en la que, a veces, también aparece la zanfona), octetos, tríos,… Otras agrupaciones también se dividen, pero no es habitual que tengan tanta flexibilidad en las actuaciones. Si tienen suficientes miembros, forman subgrupos (A, B, C,..) para actos menores, aunque manteniendo el mismo concepto.

Ya pasó la época en que el reconocimiento de la gaita culminaba en la vida eclesiástica, ya que eran los únicos exentos de descubrirse en misa. Hoy la pervivencia de este instrumento, y de la música tradicional, está asegurada.

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Así se hace (y se cata) un buen Cabrales

ManualEn las cuevas de Cabrales ya no hay ayalgas; solo quedan quesos. Van con los tiempos: ya no los envuelven con hojas de pláganu (Acer pseudoplatanus); el Consejo las prohibió y las sustituyó por el higiénico papel de aluminio que, además, mejora la producción y evita los fraudes.

El papel y las etiquetas de la Denominación de Origen solo se distribuyen después de un estricto control, que regula la calidad y la autenticidad del producto. De acuerdo con unos requisitos –estipulados en el Reglamento de la Denominación de Origen “Cabrales”- como son, por ejemplo, la correcta localización geográfica o el origen de la leche y su higiene y calidad, se inspeccionan las instalaciones y los materiales.

Con el visto bueno de la inspección, se cata una muestra del queso, atendiendo a una definición sensorial ya fijada por el Consejo: apariencia, textura y otros parámetros olfativo-gustativos. Se trata de una cata muy compleja, que abarca todos los matices del queso: aspecto de la corteza, color de la pasta, desarrollo del Penicillium, cavidades y ojos, olor, gusto residual…

ficha de cata

Parámetros a tener en cuenta en la cata del Queso de Cabrales.

La leche, de vaca, cabra u oveja, debe proceder de pastos cabraliegos, para la elaboración de quesos de una sola leche –de vaca-, mezcla de dos o de tres. Ésta última es la más solicitada, aunque sin fundamento, ya que la mezcla, por escasa, es prácticamente inapreciable: en la producción láctea del pasado año, han entrado más de 4 millones y medio de litros de leche de vaca, frente a los 35.000 de oveja y los 90.000 de cabra; el queso, prácticamente en su totalidad (90-95%) es de leche de vaca.

Además del queso en su forma normal, el Consejo permite la venta de cuñas y de cremas. Y se destierra definitivamente uno de los mitos más famosos sobre el Cabrales: no debe llevar gusanos.

Asturies en Marcha: comienza el camino

Asturies en Marcha

El inicio de la marcha, en La Felguera. Foto de Azahara Sastre.

En agosto de 1993, dos grupos de ciudadanos marcharon desde el norte y sur de Escocia para confluir en Edimburgo. La protesta tuvo como objetivo reprochar al Gobierno su actitud, al haber hurtado a las personas el acceso a uno de los derechos más básicos: el derecho al trabajo. El grupo de folck-rock escocés Wolfstone inmortalizó aquella marcha con el tema Brave Foot Soldiers. Los valientes soldados de a pie.

Ayer, un grupo de 50 personas, acompañados por cientos de ciudadanos y precedidos por una manifestación en La Felguera dieron el pistoletazo de salida al contingente asturiano de las ‘Marchas de la Dignidad’, una iniciativa impulsada en varias regiones que desembocará en Madrid el 22 de marzo para reivindicar cuatro grandes premisas: “No al pago de la deuda; ni un recorte más; fuera los gobiernos de la Troika; pan, techo y trabajo para todos y todas”.

Miguel Ángel Fernández insiste en que no es “portavoz de nada”. Sin embargo, varios de los participantes en la marcha nos dirigen a él cuando preguntamos sobre equipo, logística y provisiones de la marcha asturiana que, a pesar de ser acompañada por los ciudadanos durante el trayecto, se limita a 50 personas “por cuestiones técnicas y de seguridad”.

Los 22 días a pie que separan la meta de su inicio requieren que el grupo funcione como una maquinaria bien engrasada: “Hubo que ir adelantándose a la marcha Ir buscando los sitios donde quedarse a dormir, preparar las cenas y todo eso. Además, hay un equipo que se encarga de transportar los equipajes y luego está el encargado de la cocina: un rapaz que es cocinero profesional”, señala Fernández. En un almacén, se ha dejado estructurada la comida que habrá de transportarse cada día gracias a una furgoneta. Además, una serie de vehículos prestarán apoyo en el camino por si hubiese alguna emergencia médica.

Requisitos básicos para finalizar una marcha con éxito: “Lo primero, mucha cara”, bromea uno de los participantes mientras espera la partida en el Café Palau de Mieres. Un calzado adecuado para la marcha, resistente y que no incomode al pie resultará fundamental, así como procurar no mojarse, en la medida de lo posible, y secarse rápidamente si no hubo más remedio. “En general, son condiciones parecidas a las necesarias para practicar un deporte de invierno”, señala.

Foto de Azahara Sastre

Foto de Azahara Sastre.

“Mi dignidad me impide quedarme en casa”

Una encuesta rápida a los integrantes de la marcha desmonta los tópicos clásicos relativos a llevar una vida acomodada e ignorar el problema cuando no se cierne sobre uno mismo. “Mi dignidad me impide quedarme en casa mientras se están cometiendo tropelías”, afirma categórico Miguel Ángel Fernández. Tal parece ser el grito de guerra de cualquier joven o adulto, parado, trabajador o prejubilado que participa en la marcha. Si la mayoría absoluta ha dejado sordo al Gobierno, ellos tienen muy claro que no van a fomentar tal sordera.

Javier Ramudo no forma parte de la marcha, pero ello no será óbice para que este prejubilado sin pelos en la lengua les acompañe hasta Pola de Lena. “Esta sociedad se tiene que ir concienciando de que la cosa está muy jodida. En la Cuenca del Nalón, ves gente acudir al banco de alimentos porque no tiene ni para darle dos galletas María a su familia”, denuncia.

Para Diana Luaces, participar en la marcha es una obligación moral. Desde hace dos años, forma parte de la Asamblea de Parados del Valle del Nalón y como técnico de laboratorio no es ajena a los azotes que está sufriendo la ciencia en España. Su trabajo como técnico de laboratorio en el CSIC finalizó una vez terminó el proyecto al que estaba adscrita. Preguntada por el impacto de las Marchas por la Dignidad y la manifestación del 22 de marzo, se decanta por el optimismo. “Creo que la cosa realmente empieza; no obstante, hasta el 22 de marzo es un proceso” añade.

Sea cual sea el impacto generado por esta nueva iniciativa, no cabe duda de que las ‘mareas’ ciudadanas seguirán rompiendo contra la indiferencia del Parlamento. Solo queda esperar; o marchar.

Foto de Azahara Sastre.

Foto de Azahara Sastre.

Felguera Melt: Un encierro de Navidad

COncentración

Concentración, ayer ante el Ayuntamiento. Imagen de Pablo Gómez

Por Bibiana Coto y Bernaldo Barrena // Si las afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria, lo mismo sucede con los conflictos laborales. Los trabajadores de Felguera Melt, filial de Duro dedicada al diseño y fabricación de desvíos ferroviarios, así como la fundición de piezas de hierro y acero, han pasado todo el 2013 inmersos en un terremoto laboral.

Más terrible que perderlo todo es conservar la esperanza para verla destruida, una y otra vez. Advertencias, protestas, paro de actividad, recortes de plantilla, más protestas. Han sido 12 meses de movilizaciones cuyo último movimiento tuvo lugar el pasado día 23: cinco trabajadores de la filial han iniciado un encierro indefinido en el Ayuntamiento de Langreo. La dirección del grupo no da su brazo a torcer: el cierre de la planta enviará 102 personas al paro.

Emplazados el día 8 de enero para otra reunión con la empresa, los trabajadores han decidido no abandonar la lucha, aunque ello implique pasar las fiestas en las dependencias municipales en lugar de con sus familias.

Los sacos de dormir, en als dependencias municipales. Imagen de Pablo Gómez

Los sacos de dormir, en las dependencias municipales. Imagen de Pablo Gómez

Jorge González, uno de los trabajadores encerrados, no abriga demasiadas esperanzas respecto a la reunión del día 8, con unos abogados que “solo se sientan en la mesa con intención de cerrar la empresa”. Para González, la solución pasa, de forma inevitable, por la mediación del Gobierno del Principado. A tal efecto, los trabajadores están intentando mantener una reunión con Javier Fernández, para trasladarle lo que está ocurriendo.

Preguntado por la posición de la corporación municipal respecto al cierre de los talleres, González destaca el claro apoyo, tanto del gobierno local como de los distintos partidos, aunque señala la ausencia de Foro Asturias, único grupo que ayer aún no había visitado a los encerrados.

SI los trabajadores protagonizan el encierro físico, el corazón de sus familias está con ellos. Francisco Fernández Tejado le contó a su hijo, de 5 años, que no podría celebrar con él la Navidad debido al encierro, necesario para no quedarse sin trabajo. Ante la gravedad del aviso, el pequeño formuló una pregunta bañada de esa claridad que, a veces otorga la infancia: “¿Y no te van a dejar salir más?”.

Abrazo

La hija de Javier González abraza a su padre. Imagen de Pablo Gómez.

No menos alarmada parecía la hija de Javier González, hasta que pudo inspeccionar las dependencias municipales por sí misma. “Cuando papa entró estaba un poco rara, porque no sabía muy bien cómo era esto. Pero luego vinimos aquí y vi que era un sitio normal y ya me quedé más tranquila”. A sus ocho años, entiende parte de la movilización y apoya totalmente a su padre, aunque eso signifique su ausencia en una fecha tan importante como esta.

Que se lo digan al hijo de Jonathan Argüelles; tiene cuatro años y añora a su padre todas las noches. Pero Argüelles no se rinde: “Vamos a resistir; porque resistir ye vencer; y vencer ye resistir”. En opinión de este trabajador, no se puede permitir que un grupo con los beneficios de Duro y los miles de puestos que tiene no se haga cargo de la plantilla al completo. Lo mismo opina Iván Baltanas, que manifiesta su intención de seguir luchando “hasta que exista una solución para todos y cada uno de los trabajadores”. Canceló la que iba a ser la primera cena de Navidad con su novia para plantarse en el ayuntamiento y defender la continuidad de la filial.

Concentraciones

Imagen de Pablo Gómez

Imagen de Pablo Gómez.

De forma paralela al encierro, los trabajadores han programado una serie de actividades y movilizaciones para recabar el apoyo de la población. Todos los días a las 17:30 habrá concentración en la Plaza del Ayuntamiento, a excepción de mañana 26, día en el que la concentración será a las 19:00, acompañada de una degustación gratuita de turrones y sidra para todos los presentes.

Además, el día 31 habrá concentración a las 23:45, con objeto de comer las uvas y celebrar la entrada del 2014. Para proteger su futuro y el de todos sus compañeros, los cinco de Felguera Melt darán, si hace falta, la campanada.

Teverga ejerce de anfitriona con los Príncipes de Asturias

Colegiata de San Pedro

Público asistente al discurso del Príncipe en la plaza de la Colegiata de San Pedro. Imagen de Pablo Gómez.

“¿Sabes ya que somos pueblo ejemplar? Sí, né, dixomelo la mi cuñá por teléfono. Esto va a tar lleno de periodistes”. Así explicaba el grupo de teatro de la asociación de jubilados cómo habían recibido la noticia durante una representación que tuvo como invitados de honor a los Príncipes de Asturias. Y no se confundieron, porque hasta la edición castellana del periódico de Moscú estaba presente en la entrega del Premio Príncipe de Asturias al “Pueblo Ejemplar”, que este año recayó en Teverga.

Los Príncipes saludan a una niña que acompaña a la banda de gaitas con el traje tradicional. Imagen de Pablo Gómez

Los Príncipes saludan a una niña que acompaña a la banda de gaitas con el traje tradicional. Imagen de Pablo Gómez

La banda de gaitas, tocando un repertorio de vaqueiradas con sus roncones al unísono, fue la encargada de dar el preaviso al ascenso, por la carretera general que llevaba al ayuntamiento, de los Príncipes de Asturias. La emoción por ver a la realeza se palpaba en el aire, sobre todo en los más pequeños que, tal vez, esperaban ver ataviada a la princesa con un vestido rosa de cuento, como el que llevan sus homólogas Disney. Covadonga y Lucía eran dos de estas niñas. Para la ocasión, “porque hay que recibir a los Príncipes bien vestidas”, portaban el traje popular de faldita corta roja. Los nervios estaban servidos y la espera se hacía larga porque, además, la comitiva tardaba. Sus gritos fueron de los primeros que inundaron la plaza, consiguiendo su preciado premio: que Letizia Ortiz las saludara a lo lejos, atraída por el sonido de sus voces y las de sus madres. “Una, dos y tres: Letizia”. Coordinada la llamada llegó el primer éxito, seguido de un segundo previo aviso de la Princesa a Felipe de Borbón, que se dirigió a ellas tras oír coreado con voces infantiles su nombre.

Imagen de Pablo Gómez

Imagen de Pablo Gómez

Tras el primer encuentro llegaron las primeras carreras de los medios gráficos para ir a captar las siguientes imágenes en la Taberna de Narciso, toda una entidad en el concejo de Teverga que cuenta en su haber doscientos años de historia. “Si bien se desconoce quiénes fueron sus dueños originales, se sabe que la taberna estaba dividida en dos partes que eran utilizadas como cafetería y almacén de vinos, con grandes barricas situadas en el interior del local”. De aquella época conserva aún sus mesas originales y el suelo, hecho de ladrillo macizo colocado sobre la tierra que pudieron ver los Príncipes a su paso por Teverga.

Los Príncipes, llegando a la colegiata durante su recorrido por las calles teverganas. Imagen de Pablo Gómez

Los Príncipes, llegando a la colegiata durante su recorrido por las calles teverganas. Imagen de Pablo Gómez

La jornada fue transcurriendo entre la “normalidad” que impone la visita real y fue seguida por entusiasmo por los asistentes. Así, Claudia, una niña de seis años, relataba a PERIODISMO ASTURIANO que había sido de las primeras en ver a los Príncipes y que éstos se habían dirigido a ella. “Me dieron un beso los dos y el Princípe me cogió así”, decía cacheteándose la mejilla. “Pero no me mancó ni me apretó” que eso, cuando eres una mujerona tevergana de seis años, “nun te haz ni gota gracia”. Claudia, junto con sus padres, estaba esperando que los Príncipes llegaran a la Colegiata de San Pedro donde tuvo lugar el punto álgido de la visita oficial de los Príncipes.

Dentro del claustro, el grupo teatral de la Asociación de Jubilados de Teverga interpretó cómo el pueblo había recibido la noticia de su galardón y cómo se habían imaginado que sería ese día. También escenificaron escenas -en las que no estuvieron nada desencaminados- sobre lo que estaba ocurriendo en el lugar. Así echaron un capote a los Príncipes para que “volvieran a visitar su pueblo” y sobre todo para que tuvieran en cuenta que “tras el cierre de la mina intentamos tirar para adelante y conseguimos llegar a ser pueblo ejemplar”. Todo ello porque “lo más importante de nuestro pueblo no son los paisajes, que también, si no el paisanaje”. Una percepción que sería recogida posteriormente por Fermín García Lorenzo, presidente del Hogar del Pensionista que actuó en representación de la comunidad vecinal: “cuando dejamos de oír el turullu de la mina, comenzamos a oír el sonido del río”. Precisamente formando parte de este paisanaje estaba una mujer, que no quiso dar su nombre y tampoco que le sacaran foto alguna, que portaba un regalo para los Príncipes. Un regalo anónimo con el que no buscaba la fama, la gloria ni la instantánea.

En la Colegiata de San Pedro los Príncipes pudieron ver las famosas ‘momias teverganas’, uno de los mayores atractivos del concejo. Son los cadáveres momificados del Marqués de Valdecarzana y su hijo Pedro Analso de Miranda, abad de la Colegiata desde 1690 a 1720. Este último fue consejero de Felipe IV, miembro de la Inquisición y obispo de Teruel antes de ser enviado de vuelta a Teverga. Si bien no se conoce la verdadera razón que explique por qué fueron momificados, siempre se ha dicho en el pueblo, y así nos lo han explicado, que “los dos tenían derecho de pernada, un derecho que practicaban con asiduidad y por lo que habrían sido castigados a ser expuestos ante los ojos de los demás para siempre”. Pero dicen los entendidos que “la momificación era señal de respeto” así que dejaremos las conclusiones para el ávido lector.

Descubrimiento de la placa conmemorativa que reconoce a Teverga como pueblo ejemplar. Imagen de Pablo Gómez

Descubrimiento de la placa conmemorativa que reconoce a Teverga como pueblo ejemplar. Imagen de Pablo Gómez

Tras este acto tuvo lugar la solemne entrega del galardón al pueblo de Teverga por parte del Príncipe de Asturias, que hizo un llamamiento a “rebelarse contra la adversidad con nuevas ideas de futuro” y destacó el papel de reconversión que ha hecho el municipio “tras el cierre de la la mina de carbón” con la creación del “Parque de la Prehistoria” -que visitaron posteriormente- o “la Senda del oso, lo que ha sido recompensado con la declaración de Reserva de la Biosfera al Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa por parte de la UNESCO”. La visita culminó con un taller de fuego en el parque de la prehistoria realizado por los más pequeños de la localidad. Más tarde, los teverganos ejercieron de anfitriones a los Príncipes en una comida que fue preludio de una gran fiesta.

Encendiendo un fuego. Imagen de Pablo Gómez

Encendiendo un fuego. Imagen de Pablo Gómez

Teverga: historia y tradición

Durante el discurso, el Príncipe de Asturias destacó la “valentía a la hora de enfrentarse a a los desafíos como manera de vencer la desesperanza que han tenido los teverganos”. No es para menos. El municipio contaba a principios de 1970 con una población de más de cuatro mil personas que se ve reducida ahora a casi dos mil. El cierre de la mina en 1992 supuso un duro golpe para el concejo que tuvo que afrontar una de las reconversiones más duras de Asturias ya que éste era su principal pilar económico. Como en muchos de los pueblos asturianos está búsqueda de nuevas actividades pasó por el turismo rural y la explotación de sus recursos naturales, patrimoniales y culturales.

Así, Teverga puede mostrar muchos edificios típicos de la Asturias rural en perfecto estado integrados en su paisaje, que a pesar de haber estado sometida a la explotación minera no ha dejado de perder su encanto, quizás porque en los pueblos siempre se llevó aquello de “por la mañana al tajo y por la tarde al campo”, como bien explicó uno de sus vecinos más mayores.

Entre sus actividades culturales destaca Las noches en vela una reciente iniciativa que pretende dar otra finalidad al claustro de la Colegiata y que este año se convirtió en escenario para la música y las artes escénicas; o el Parque Prehistórico, que reproduce fielmente diferentes cuevas rupestres con el objetivo de que el visitante pueda acercarse a la historia de sus antepasados “en un sólo golpe de vista”. También es reseñable la Fiesta de la Prehistoria, que se celebra en Teverga coincidiendo con el Puente del Pilar. En esta celebración, el pueblo se caracteriza como una villa prehistórica y cuenta con la asistencia de gran parte de los vecinos, que se implican personalmente en la organización. El programa incluye un mercado tradicional prehistórico, un taller de moda y varios talleres y visitas guiadas, aunque el evento que todos esperan años tras año es el concurso de disfraces y su consiguiente entrega de premios.

Tras el objetivo

Si bien el día transcurrió sin mayor incidente para los teverganos, sí sufrieron las molestias de una mala organización que no tenía nada que ver con la localidad y mucho que ver con el dispositivo establecido para la prensa y los medios audiovisuales. Así, varias personas mostraron su “insatisfacción” por la presencia de periodistas que obstaculizaban su visión ante el recorrido de los Príncipes de Asturias: “vosotros ya los veis todo el tiempo y nosotros, la gente del pueblo, sólo los podemos ver por las revistas”. En este sentido, diferentes redactores se mostraron solícitos ante sus demandas y aseguraron que “eran mandados para un lado y para otro y tenían que ponerse donde les decían -al otro lado de las barreras, donde estaban los ciudadanos-“. Tras alguna chanza sobre la belleza de “les xates, la reivindicación de la asturiana de los valles y la capacidad pa’ llindar de los ganaderos” la carcajada estuvo servida e imperó la comprensión entre las dos partes sin que se diera ningún otro incidente durante el resto de la jornada. Los tratantes siempre fueron gente honrada a la hora de cerrar tratos.

Protestas en los Premios Príncipe: “tocando la gaita” a la oligarquía

Hay gaitas… y gaitas. Unas reciben en la puerta del teatro Campoamor a los invitados a la ceremonia de entrega de los premios Príncipe de Asturias. Y otras, unos pocos metros más allá, en la plaza de la Escandalera, defienden la “Asturias real”.

Fotografía de Pablo Gómez.

Fotografía de Pablo Gómez.

A las gaitas oficiales se las escucha muy bien; a las otras, algo menos: la delegación del Gobierno se ha esmerado como nunca en silenciar la protesta ciudadana contra lo que representan estos galardones. Pero el delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, no consiguió del todo su objetivo. Pretendía prohibir la convocatoria pero, in extremis, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias dio la razón a los trabajadores en su derecho a manifestarse.

Las contragaitas, silbatos, abucheos y cánticos no se percibieron en el interior del teatro Campoamor. Pero se produjo una imagen hasta hace poco inaudita: la monarquía en primer plano con un trasfondo de banderas republicanas y una pancarta contundente: Fartones II.

La protesta estaba convocada para las cinco de la tarde. A las cuatro y media, ya se escuchaban pitos y abucheos, aunque a esa hora aún era mayor el número de antidisturbios que el de manifestantes. A pesar de ello, comenzaban las primeras trifulcas. Una de ellas fue protagonizada por un policía que pretendía desalojar a los ciudadanos que no tienen relación con Liberbank, ya que este año habían sido los afectados por la deuda subordinada de la antigua Cajastur los que consiguieron el permiso para la concentración.

Fotografía de Pablo Gómez.

Fotografía de Pablo Gómez.

Marco Antuña, de la CSI Cajastur, explica que el jefe de los antidisturbios le dijo que “aquí solo se podía hablar contra Cajastur-Liberbank” y que “si se decía algo contra los premios” el responsable era él. Antuña cree que “el delegado del Gobierno está rabiau” porque “no quieren que se vea ni que se oiga a la Asturias real” y que por eso intentan presionarles.

Manuel Alonso es uno de los afectados por la deuda subordinada. Los 20.000 euros que creyó meter en un plazo fijo, están ahora en el aire. “Vengo a protestar contra los ahorros que me robaron, me dijeron que era como un plazo fijo, que tenía las mismas condiciones, que un año no lo podía sacar, que a partir del año podía sacarlo total o como quisiera, y a final de cuentas llego a la caja y me dicen que no puedo tocarlo, los sinvergüenzas”.

Me lo cuenta mientras un grupo de gaiteros tratan de “tocar la gaita” a los que están al otro lado de la plaza, a los que recorren con pompa y boato la alfombra azul que lleva al teatro Campoamor. Una gaitera muy joven me explica que se juntaron de forma “espontánea”, montando un grupo en Facebook, para protestar contra unos premios que “están fastidiándonos a todos”, porque, dice, “esa gente está quitando pisos a la gente, y hacen estos eventos como un lavado de cara”. Los gaiteros antisistema respondieron a una convocatoria denominada “roncones versus Borbones”, aludiendo al instrumento musical, e interpretaron canciones tradicionales. La que más éxito tuvo, sin lugar a dudas, fue El Pozu María Luisa. Un tema que gustó, sobre todo, a los mineros de las subcontratas de Hunosa, también presentes en la protesta. Pero hubo más: la charanga “El Ventolín” interpretó el Santa Bárbara Bendita y el Himno de Riego.

Fotografía de Pablo Gómez.

Fotografía de Pablo Gómez.

Aunque la concentración fue convocada oficialmente por los afectados de Liberbank, participaron un gran número de colectivos: trabajadores de Tenneco, las mareas blanca, negra y verde, parados, precarios, republicanos y ciudadanos de todo tipo y condición. También usuarios del CSOA La Madreña como David Acera, uno de los cinco imputados por un delito de usurpación de la antigua sede de la consejería de Sanidad del Principado. Encaramado a la fuente de la Escandalera, me explica que está aquí “para decirles a los verdaderos responsables de esta estafa que ellos llaman crisis, que ya está bien”. David, que se dedica a hacer teatro para niños, no sólo critica a la monarquía, “que es la punta de lanza del régimen”, sino sobre todo, a “los patronos de la fundación Príncipe de Asturias: los grandes banqueros, los empresarios, que son los que de verdad mandan en este país, los que de verdad deciden las contrarreformas educativas y demás”.

También estuvieron presentes varios miembros de Izquierda Unida; entre ellos, su coordinador general, Manuel Orviz, que rehusó la invitación para acudir a la ceremonia de entrega y prefirió sumarse a la protesta en la plaza de la Escandalera. “Las convicciones republicanas se muestran dándole la espalda a estos actos, pero con cortesía”. Orviz denuncia que nos encontramos en una situación en la que “se ha roto el pacto constitucional”, y que “la gente, los de abajo, cada vez lo están pasando peor y los que están ahí dentro representados son los causantes de esta situación”.

Fotografía de Pablo Gómez.

Fotografía de Pablo Gómez.

Le pregunto por los ‘capitanes del barco’, y Orviz responde que “está claro que los patronos, que son los bancos, las grandes empresas, representan la defensa de sus intereses” y que “es lógico que los grandes empresarios y la gran banca esté con la monarquía, son sus propios intereses los que están defendiendo”. El coordinador general de IU cree que son las personas a las que “el bipartidismo” ha dejado “sin sanidad, sin educación, sin ley de dependencia y sin ningún tipo de prestaciones sociales” quienes deben presentar una alternativa.

También es contundente sobre la dicotomía que suponen los Premios el portavoz de IU en el Ayuntamiento de Oviedo, Roberto Sánchez Ramos, ‘Rivi’: “es la imagen de las dos Españas. La España de los ricos, la España de la monarquía, el paraguas del gran fraude, de la gran mentira, la España que explota”. Y recuerda que el lugar elegido para la protesta tiene un valor simbólico: “la Escandalera, histórica plaza con un nombre maravilloso, es la de la España que sufre, la España de los trabajadores, de los progresistas, de los 500 euros, de los despedidos, la España real frente a la España irreal”.

El despliegue de antidisturbios sorprendió a muchos, por no decir a todos. Ya antes del comienzo de la protesta, los agentes obligaban a algunos manifestantes a desalojar lugares estratégicos para que no fueran vistos durante la entrada de los invitados a la ceremonia. Se trataba de evitar a toda costa que salieran en las televisiones o en las fotografías. Una presencia policial que, según ‘Rivi’, “es propia de una esquizofrenia de un delegado del Gobierno que ante el temor de saber que estamos en la verdad pone a unos hombres de Harrelson con porras, con pistolas, que meten miedo frente a la gente real”. Y añade: “los delincuentes están dentro, no fuera”.

Casi 2.000 personas lucharon por dejarse oír. A pesar de todo.

La Madreña contra Goliat: cinco imputados por usurpar la antigua consejería de Sanidad

Rueda de prensa en apoyo de los cinco imputados. Cuatro de ellos aparecen de pie en segunda fila. Fotografía de Pablo Gómez.

“El motivo de nuestra imputación es el miedo, el miedo que tienen a este espacio, porque es un espacio de posibilidades. La Madreña es la ventana por la que nos asomamos en este tiempo gris y de incertidumbre, a mirar el horizonte y a dar servicio a la comunidad”.

Son las palabras de uno de los cinco jóvenes imputados por la vía penal por un delito de usurpación de la antigua sede de la consejería de Sanidad del Principado, en estado de abandono hasta que, hace casi dos años, un amplio grupo de ciudadanos de todo tipo unió sus fuerzas para convertir este solar vacío y en desuso en un centro cultural y alternativo, el centro social ocupado autogestionado La Madreña.

La denuncia fue interpuesta por la constructora SEDES, la empresa pública de construcción del Gobierno del Principado de Asturias y propietaria del inmueble, situado en la calle General Elorza de Oviedo. Se trata de un edificio que el Principado vendió a la constructora pública tras adquirir por 60 millones de euros parte del complejo diseñado por Santiago Calatrava para Jovellanos XXI y donde se ubicaron varias dependencias administrativas. Cabe recordar que la constructora sufre una grave situación económica y que este mismo año ha despedido vía ERE a cien de sus ciento veintitrés trabajadores.

El pasado miércoles los imputados ofrecieron una rueda de prensa participativa en el parque situado detrás de La Madreña. Son un médico, un trabajador público, un historiador, un informático y un actor, aunque “podía ser cualquiera de las personas que participan de vez en cuando en La Madreña”, explica Pablo Capa, uno de los implicados. De hecho, algunos fueron imputados sin ni siquiera haber sido identificados previamente. Para ello bastó una fotografía publicada en prensa, en la que aparecían varios asiduos a La Madreña presentando una obra de teatro para niños. Los imputados declararán los días 26 y 27 de septiembre y  1, 2 y 3 de octubre.

El actor y dramaturgo David Acera, uno de los imputados, durante su intervención en la rueda de prensa. Fotografía de Pablo Gómez.

Las imputaciones llegaron de forma escalonada a lo largo del último año. El actor y dramaturgo David Acera y el historiador Diego Díaz fueron los últimos en recibirla. Ocurrió las pasadas Navidades. “Estábamos descargando los materiales para hacer una representación teatral gratuita para la infancia de Oviedo, en el marco de mi profesión”, explica David Acera. En ese momento, aparecieron unos agentes y los dos jóvenes se identificaron tal y como estos les exigieron.

Lo que no se esperaban era la imputación. “Fue toda una sorpresa”, explica David Acera. “Recibo una imputación impulsada por una empresa, cuya ruina ha sido la ‘operación de los palacios de Calatrava’. A SEDES se la utiliza para no pasar por un trámite parlamentario y comprar las alas del edificio para oficinas del gobierno regional. Esta constructora recibe como pago o, más bien como losa, estas oficinas y las de enfrente, y esto causa el despido de numerosos trabajadores y la situación actual de ruina”. Acera critica la actitud de SEDES, ya que “con los pocos recursos que le quedan, en vez de preocuparse por perseguir a los que han provocado esta situación, se dedica a meter juicios penales a ciudadanos como nosotros que, además de trabajar, destinamos parte de nuestro tiempo libre a ser útiles a la comunidad en la que vivimos”.

Durante la rueda de prensa, se leyó un comunicado en el que definen el centro como “una referencia ineludible para la cultura, la participación ciudadana y la lucha por una sociedad más justa, libre e igualitaria”. Efectivamente, durante sus casi dos años de vida, La Madreña ha sido escenario de multitud de conferencias, talleres, asambleas, conciertos, actividades de ocio no consumista, obras de teatro e iniciativas solidarias como recogida de juguetes, comida y material escolar para los colectivos más necesitados. Y recalcan: “todo a coste cero, sin ninguna subvención pública ni el apoyo de ninguna empresa privada”. Es decir, que La Madreña ha crecido gracias al esfuerzo de muchos ciudadanos anónimos que han dedicado su tiempo y su dinero a sacar adelante este proyecto.

Fotografía de Pablo Gómez.

En la rueda de prensa, los imputados estuvieron arropados por habituales de La Madreña y por representantes de varios colectivos. Como Katia, que pertenece a Loco Matrifoco, una asociación de familias que denuncia que “a día de hoy no existe ningún espacio público en el que las familias puedan desarrollar actividades juntas”. Algo que sí les ha brindado La Madreña. No sólo espacio sino también recursos y valores. “Nosotros tenemos la responsabilidad de enseñar a nuestros hijos una manera de estar en el mundo en el que las personas sean más importantes que la economía y, tristemente, tal y como están sucediendo las cosas ahora, eso no es fácil, así que agradecemos y apoyamos a La Madreña porque nos facilita esta enseñanza y esta manera de vivir”.

En la Madreña caben todos. Es un espacio para las familias y también para la reflexión. Mercedes González, de la coordinadora de ONG de Asturias, reivindica su importancia para poder reunirse y “elaborar propuestas que puedan llevarnos a esa transformación del sistema por el que hace muchos años estamos luchando”.  Por eso considera que “la intención de querer cerrarlo es una herramienta que tienen para evitar cualquier movimiento de participación ciudadana que desde luego no les interesa que exista”.

El artista multidisciplinar Ánxel Nava, durante su intervención. Fotografía de Pablo Gómez.

Por La Madreña también han pasado actores, escritores, músicos y un sinfín de personalidades del mundo de la cultura. El artista interdisciplinar Ánxel Nava se preguntaba en la rueda de prensa “¿de quién es la ciudad?” Si la ciudad es de los constructores, si es de los políticos, si es de los especuladores o si “hay un derecho social a la ciudad y ese derecho social plantea una ciudad para la gente.” El artista considera que la ocupación de La Madreña “trata de ser una utopía social de interés público que plantea una cultura crítica y que propone la devolución de un patrimonio cultural a la ciudad”. La esencia del centro, dice, es poner “la cultura a disposición del pueblo”,  y considera que La Madreña “suple la ausencia de una fundación municipal de cultura.” Ánxel Nava considera que “la contracultura puede ser ilegal por definición pero nunca es un delito, porque ocupar el presente, ocupar nuestra realidad, es ocupar nuestra vida, repensar nuestra vida, eso es una cultura alternativa”.

Una opinión que comparte el escultor asturiano Fernando Alba, también presente en la rueda de prensa: “hay que aplaudir un proyecto de este tipo. Si se les explica, los jueces tienen que entrar en razón porque el proyecto tiene mucho poder”.

SEDES y la ‘operación de los palacios’

En el punto de mira de los impulsores de La Madreña está un caso de especulación urbanística, la popularmente conocida como ‘operación de los palacios’. Por eso, en su comunicado consideran que “SEDES debería perseguir a los responsables de su actual ruina, que no son otros que los diferentes responsables institucionales, locales y autonómicos que promovieron la llamada ‘operación de los palacios’ en Oviedo, en comandita de dos conocidos empresarios de la región”. Denuncian que “con el palacio de Calatrava y las obras de la parcela de El Vasco, los ovetenses y asturianos ya han perdido cientos de miles de euros de dinero público, así como varias parcelas de equipamientos en excelente uso, obteniendo únicamente unas insolubles y peligrosas oficinas en un Palacio de Calatrava con grandes problemas estructurales”.

Un momento de la rueda de prensa. Fotografía de Pablo Gómez.

Por todo ello, exigen la retirada de las denuncias interpuestas por la constructora SEDES, el mantenimiento del CSOA La Madreña y la investigación de oficio por parte de las autoridades judiciales de la llamada ‘operación de los palacios’, de cara a depurar las responsabilidades civiles y penales pertinentes.

Por otra parte, reivindican su vocación de servicio público y dicen que les resulta triste “que las mismas instituciones que deberían asegurar no pocos de los servicios y prestaciones que La Madreña ofrece a la ciudadanía, traten de obstaculizar la labor de un centro que permanece a la espera de ser demolido para dejar un solar vacío tras la nefasta gestión político empresarial de la constructora SEDES”.

Una tesis que apoya el profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo, Francisco Erice: “los tribunales están para perseguir a los políticos corruptos que sirven a un sistema económico corrupto y corruptor y no para perseguir a quienes quieren desarrollar un planteamiento crítico frente a esta situación terrible que estamos viviendo”. El profesor, que también acudió a la rueda de prensa para mostrar su apoyo a La Madreña, citó a Bertol Brecht para definir la situación: “los cinco imputados son perseguidos por buenas razones. Le acusarán de pensamiento bajo por pensar como los de abajo”. Por eso, clama el profesor, “todos debemos estar detrás de estos cinco compañeros imputados, todos somos de alguna manera imputados, nos sentimos moralmente imputados”.

En definitiva, dos son las opciones de futuro para el CSOA La Madreña: que siga al servicio de los asturianos o que se convierta, explican sus impulsores, “en un solar que se pudra y se llene de ratas”.