No entregaré mi libertad a los terroristas

Cámaras

Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.

– Constitución Española

Si las empresas ya nos vigilan en la red, ¿por qué no puede hacerlo el Gobierno? Algo parecido se preguntaba hoy Curri Valenzuela, en el programa Los Desayunos de RTVE. Semejante atrocidad demuestra, además de cuán bajo puede caer un servicio público, el escaso nivel de alfabetización digital que afecta a muchas figuras de nuestro panorama político y mediático.

Qué decir, también, de esa micromanifestación de líderes, incluyendo siniestros enemigos de la libertad de expresión en sus respectivos países, dándose un paseillo por París (bien alejados del pueblo, que es peligroso y huele mal). No ha tardado toda esa tropa en hacerse un George Bush y aprovechar la muerte de los humoristas gráficos de Charlie Hebdo para anunciar otro gran recorte de nuestras libertades.

David Cameron, mutado en Vladimir Putin del Reino Unido, ha sugerido prohibir el uso de las herramientas seguras de comunicación a las que el Gobierno Británico no pueda acceder por una puerta de atrás, creada ex profeso para las autoridades. De hacerse efectiva semejante ocurrencia, los ingleses volverán al pleistoceno tecnológico y hundirán su industria del software.

Desde Bruselas se plantea restringir aún más la libertad de movimientos y los flujos migratorios, algo que a buen seguro satisfará las ansias de Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior y autor intelectual del ‘rechazo en frontera’, que el resto de seres humanos definimos como ‘devolución en caliente’. Esta tarde, los representantes del turno de partidos hablarán de nuestros derechos y qué recortes han de ejercerse sobre ellos, todo en pos de la seguridad.

Pasarán más de mil años y seguiremos con la misma canción: sacrifique usted un poco de su libertad y así el Estado podrá mantenerle a salvo. La excusa favorita del malvado. Los terroristas, mientras tanto, están de fiesta mayor; vierten sangre para convertir a los Estados en ogros y poner nuestros derechos civiles de rodillas.

Pues bien, yo me niego. Me repugna el uso de la violencia en todas sus formas, para conseguir cualesquiera que sean los fines. Pero no rendiré mis derechos por una falsa promesa de mayor seguridad. No confirmaré a los terroristas que matar funciona. No les entregaré mi libertad.

Imagen: Flickr | Andy Roberts

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Huelga de 4 jornadas en los restaurantes Burger King de Gijón.

Noventa trabajadores, procedentes de tres de los centros de la famosa cadena de restaurantes de la ciudad asturiana, han convocado una huelga para cuatro jornadas. Todos ellos pertenecen a la empresa SISCOR NORTE S.L.

La huelga está convocada para los sábados 13, 20 y 27 de Diciembre y también el 5 de Enero. Por el momento, la huelga de los días 13 y 20 ha tenido un alto seguimiento y los trabajadores se han manifestado y han estado activos en redes sociales logrando un amplio respaldo popular así como repercusión mediática.

Según los representantes sindicales, esta protesta nace, entre otras cosas, de lo ocurrido los pasados meses de Mayo y Octubre. Sin previo aviso a los trabajados o, en su defecto, a los delegados de personal, se procedió a la supresión del plus de nocturnidad que, según afirman, “supone entre 40 y 200 euros según la jornada de cada empleado”.

Posteriormente, los intentos de negociación concluyeron sin acuerdo, para después anunciar que se aplicarían, entre otras, las siguientes medidas: reducción salarial del 3%, retribución de las horas complementarias como ordinarias y reducción del descanso semanal a un día y medio.

Por todas estas medidas tomadas por la empresa, los trabajadores ejercen su derecho a huelga con la intención de reivindicar unas condiciones más favorables.

Cygnus Estudio: “Apostamos por personas reales y cánones de belleza poco habituales”

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Con motivo de su reciente reorganización y la nueva etapa que se abre ante ellos; Cygnus Estudio (facebook, youtube, blog) se nos presenta con una cara renovada que no dejará indiferente a nadie. Esta joven plataforma artística se arriesga en cada vez más ámbitos. Eva Lombardero, fundadora y encargada de producción, nos lo cuenta todo.

¿Cómo surge Cygnus Estudio y por qué? ¿Cuál es vuestra apuesta cultural?

Surge como una pequeña plataforma artística para que un grupo de amigos pudieran desarrollar sus inquietudes en el plano de la fotografía. Fuimos fichando diferentes profesionales, peluqueros, maquilladores y técnicos de iluminación, intentado que pudieran también desarrollar sus propias inquietudes. También fuimos proponiendo colaboraciones a diferentes diseñadores y diseñadoras locales para que juntos pudiésemos promocionar nuestros trabajos. Actualmente la publicidad es algo muy caro y está al alcance de unos pocos, tampoco a los medios de comunicación les suelen interesar proyectos de este tipo. Así que decidimos unir nuestras fuerzas y hacer algo diferente, no limitarnos a las típicas sesiones de fotos. Apostamos por hacer cosas diferentes, como eventos en los que el público pueda ver que hay detrás de la fotografía final. Nuestras señas son la creatividad y el impacto visual.

Háblame del equipo de Cygnus, ¿qué os hace diferentes?

El equipo de Cygnus es bastante amplio ya que, dependiendo del proyecto, incluimos unos profesionales u otros. Contamos con varios fotógrafos, peluqueros, maquilladores, técnicos de iluminación, personal en producción, modelos… Y lo que nos hace diferente es la colaboración y la aportación de cada uno de ellos. Estamos abiertos a todo tipo de proyectos e intentamos combinar diferentes formas de arte en un resultado final. Nuestras sesiones cuentan una historia, trabajamos juntos sobre un concepto y todos aportamos; luego, de una forma ordenada y organizada, sacamos el proyecto.

En lo referente a vuestro trabajo en el sector de la moda, ¿qué alternativa supone frente al sector más comercial y extendido?

Creemos que el sector de la moda esta excesivamente encasillado, además nos preocupa el elitismo que arrastra. Apostamos por las personas reales y los cánones de belleza poco habituales. Intentamos trabajar en el concepto de que todas las personas tienen algo bonito y digno de resaltar, solo hay que trabajar el estilo, el escenario en el que colocarlas, la luz, el atrezzo… Nos gusta que las imágenes nos transmitan y nos transporten.

Ahora os empezáis a involucrar en el sector de los eventos; en cuanto a esto, ¿cuáles son vuestras propuestas y qué ofrecéis?

Ofertamos casi de todo, dependiendo del evento y del presupuesto. Por supuesto la parte gráfica de fotos y videos de ‘making of’, para poder promocionarlo a posteriori. Y además estamos comenzando a introducir animación, artistas callejeros… Como en el Xixón Burning, que mientras el equipo creaba sus peinados y maquillajes, ‘El niño’ hacia un grafiti en el escaparate de la tienda Visionart. En otros eventos, como pueden ser comuniones, bodas o cualquier otra celebración podemos aportar grupos musicales, animadores, servicio de catering, etc. Pretendemos abarcar todos los campos aportando el espíritu de la originalidad sello de Cygnus.

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Entre otros muchos trabajos, habéis realizado una serie de láminas para la Revista de la Sidra; cuéntame algo sobre estas fantasías ¿Cuál fue su intencionalidad? ¿Cuáles las perspectivas de futuro?

Este proyecto nace por la necesidad de promocionar los productos de la tierra de una manera más creativa, ¿por qué no hacer algo bonito y que pueda llegar a otro tipo de público? En un intento de que la sidra y el arte de vanguardia pueden fusionarse, nace esta colección de láminas, cuidadosamente diseñadas, en que cada trabajo es único, es una alegoría de nuestra tierra y una alabanza a la cultura sidrera. Esta es una de la propuestas más arriesgadas de lo últimos tiempos. Creemos que para exportar este producto tan nuestro no solo es necesaria la calidad del mismo; al consumidor hay que ofrecerle algo más. La mayoría de estas campañas de promoción tienden a utilizar elementos demasiado tradicionales. Estas creaciones se pueden aplicar tanto a láminas, como etiquetas de embotellado o elementos de decoración.

Me gustaría que me hablases un poco de vuestra forma de trabajar con respecto a las colaboraciones, ¿a qué estáis abiertos y en qué os gustaría participar en esta nueva etapa de Cygnus?

Estamos abiertos a casi todo tipo de propuestas. Recientemente hemos colaborado, por segundo año, en la parte gráfica de la creación de un calendario de moteros y moteras para la recaudación de fondos destinados a la investigación de los lesionados medulares. La recaudación ha sido donada íntegramente al hospital de parapléjicos de Toledo. Nos gusta que la gente nos escriba y nos cuente sus ideas y entre todos sacar un proyecto con estilo Cygnus. Nos escribe mucha gente desde diseñadores que quieren sacar a la luz su trabajo hasta asociaciones para recaudar fondos o tiendas que necesitan promoción. Nos gusta participar y echar una mano en lo que podemos y entre todos pintar un futuro mejor.

Por último, y si nos puedes desvelar algo, háblame sobre los futuros proyectos de Cygnus, ¿con qué nos vais a sorprender la próxima vez?

Actualmente estamos trabajando en la promoción de varios modelos. Uno de ellos es Ángel Rodian, que ha escogido a Cygnus Studio para reconducir y ampliar su carrera, no sólo como modelo de pasarela, sino como Fitness Model. Aprovechando su anatomía perfecta lo hemos usado como lienzo, creando un Body Painting sobre su cuerpo. Hacemos un llamamiento a desencasillar a los modelos de lo típico: gente guapa haciendo lo mismo de siempre. De nuevo reivindicamos nuestra propia visión del mundo de la moda desde el prisma de la creatividad y siempre arriesgando.

Un partido impenitente

Cuando el Partido Socialista -con mayoría, recuerden- y el PP se pusieron de acuerdo para modificar la Constitución de forma exprés, al calor del veranito y sin consultar a los ciudadanos, tuvieron el gran empacho de decirnos que dicha modificación podía hacerse sin necesidad de referéndum, sumando el insulto amparado en la ley a la ofensa amparada en el miedo a la Suprema Canciller.

Muchos ciudadanos dijimos que era un error. Que, en última instancia, queríamos votar. Pero nuestras plegarias no fueron escuchadas, y así fue cómo el Congreso aplastó al pueblo que había jurado proteger. Cómo se ofendían los parlamentarios cuando sacábamos el tema. Cuánto silencio hasta que la sangría de votos fue ya insoportable.

La prioridad del pago de la deuda fue la reforma en la que se escudó el Partido Popular para iniciar su oleada de recortes. El Partido Socialista, que había prometido defender los derechos de los trabajadores, de una clase media ahora cautiva y desarmada; ése mismo partido fue el que nos arrojó a los brazos del austericidio.

Es muy fácil hacer brindis al sol desde la comodidad de la oposición, sobre todo cuando el rodillo del PP bloqueará cualquier medida. A pesar de ello, parece que tampoco en esos mimbres -o sillones- pueden los diputados socialistas reconocer un error que hasta sus propias bases imploraban subsanar.

Pedro Sánchez no rectificará lo que votó; intentará salvar los muebles de una reforma que ha sido una traición a votantes y ciudadanos, amen de una brutal perdida de soberanía que convierte cualquier mención a Venezuela en un mal chiste. Soy consciente de que éstas palabras duelen. Pero más duele perder casa, asistencia médica o bienestar porque, un buen día, importó mas el dictado de Alemania que millones de personas sumidas en la desesperación. No lo digo yo, ahí figura en nuestra Constitución; negro sobre blanco.

Existe la posibilidad de que tan solo nos estén preparando para el próximo nivel: El Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión, una negociación opaca cuyas consecuencias serán la limitación de los derechos de representación colectiva de los trabajadores, la bajada de salarios y la privatización de los servicios públicos, está en camino. Dicho acuerdo no será sometido a consulta y será difícilmente reversible. El PSOE ha dicho que dará su apoyo explícito al mismo. El partido impenitente ataca de nuevo.

Viaje con el turno de partidos (y disfrute)

Hay que ver lo bien que se lo monta la oligarquía (anteriormente conocida como Partido Siempre de Rojo y Partido Siempre de Azul) para el viaje y la pitanza. Abrumados, sin duda, por los perniciosos efectos judiciales que pueden devenir de un exceso de transparencia, las nuevas encarnaciones de Sagasta y Cánovas han decidido minimizar la información sobre viajes y vuelos en el Congreso. No importa el simposio a celebrar, al españolito nada le ha de interesar.

Ante la llegada de nuevos pretendientes, los poltronistas mayoritarios se quieren más que nunca. Discretos consensos se logran en las Cámaras, con Jesús Posada presidiendo un Club de la Comedia sin gracia; con gran delectación se pactan presupuestos en el Parlamento Regional. El terror camuflado de responsabilidad política.

Aunque no lo parezca, tenemos políticos asturianos en el Congreso y en el Senado bajo las siglas del PP y el PSOE. Tal vez usted haya votado a alguno de ellos. Bien; sepa que a Sus Señorías no les da la gana revelar cuánto cuesta cada uno de sus viajes. Se lo dirán a su grupo, ese gran instrumento de control del que todos ustedes saben.

Como la exactitud siempre es amiga de la crítica, permítanme ser más preciso: los hombres y mujeres que mantenemos gracias a nuestros impuestos se oponen a que sepamos cuánto se gastan en ir a donde van y hacer lo que hacen. Debe ser esto lo que llaman espíritu del 78, gran pérdida si los nuevos rompen el candado de un coletazo.

Así que, la próxima vez que vea al poltronista de su circunscripción arrugar el entrecejo ante la palabra ‘casta’, intente contar cuántas millas llevará en su tarjeta de puntos a costa del erario público. Claro está, que también puede optar por unirse al enemigo y concurrir a las Elecciones para disfrutar del chollo. Viaje con el turno de partidos a mil y un lugar.

Y disfrute.

Los políticos que odiaban a (o se aburrían con) los periodistas

Si es usted político, odie a un periodista. Es ‘trendy’, es ‘cool’, está de moda. El periodista suele ser un espécimen ingrato con el político, ya que, desempeñando su oficio con dignidad, se convierte en un antagonista natural. El periodista fiscaliza al político y alerta cuando el político concede prebendas a sus familiares o amigos. El periodista destapa escándalos que meten al político en problemas, en Soto del Real o en Villabona.

Al vicealcalde del Ayuntamiento de Valencia Alfonso Grau le gusta ir a la moda. Por eso organiza ruedas de prensa y pega voces a periodistas: porque le “da la gana”. Verse envuelto en una escandalosa trama de corrupción es algo accesorio. Cómo se le ocurre al pobre periodista, al siervo de la gleba, preguntar más de la cuenta.

No hagan caso de las voces que se alzan, condenatorias, desde el partido político que auspicia a Grau: los cargos políticos odian a los periodistas. Con el mismo odio hirviente que las brujas de Roald Dahl profesaban a los niños.

Cuando el político odia al periodista, se defiende introduciendo sucedáneos, meros amanuenses, cronistas de medio pelo para el sultán de turno. Es labor del buen amanuense agachar la cerviz y hacer caso al político, que para eso sabe de lo que habla. Debido a las óptimas condiciones para su cultivo y desarrollo, muchos amanuenses acaban evolucionando a popes de grandes medios de comunicación. La incubadora siempre mima a sus polluelos.

SI es usted político, abúrrase con un periodista. Es ‘trendy’, es ‘cool’, está de moda. Los periodistas pueden llegar a ser muy pesados. Preguntan sin parar. No hay sopor más grande que el de un portavoz en la rueda del sopor. Acosado sin piedad por mil y una cuestiones que acaban siendo la misma, lo moderno es intentar esquivar todas las balas. Utilizando, claro está, diferentes grados de elegancia.

Al consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno Asturiano, Guillermo Martínez, le gusta ir a la moda. Por eso renunció a valorar la participación de la consejera Esther Díaz en la empresa de su marido. Una empresa que, por cierto, ha ejecutado importantes obras públicas para el Gobierno del Principado. Comunicó Martínez que no iba a comunicar nada sobre el tema, lo que resulta curioso para un cargo público cuya responsabilidad es comunicar cosas. Tal es la virtud del escándalo político: convertir en portador de silencio al portador de voz.

Políticos que odian y políticos que se aburren. Cabe preguntarse qué medidas puede tomar el periodista independiente (o en proceso de serlo) para combatir los vicios de unos y otros. Muchas, si trabaja en un medio libre; pocas, si trabaja en un medio esclavo.

En la España del siglo XXI, todos los escenarios de cartón se caen a pedazos. Se intentan rebelar los amanuenses, claman los periodistas desde las redacciones mientras los fenicios que las dirigen visten el blanco delantal del carnicero para apretar un poquito más el recorte de puestos. La transparencia no existe y nuestra libertad de expresión es una farsa. Secuestrada por los políticos, encadenada por vicepresidentas, silenciada por el dinero.

El político odia al periodista. Está de moda. Pero el periodista no odia al político. El político se aburre con el periodista. Está de moda. Pero el periodista lucha para no aburrirse con el político. El periodista busca la injusticia, la denuncia. Lucha por su verdad. El periodismo no es enemigo del poder, pero sí árbitro, vigilante y adversario. Cuando el político se declara en guerra contra el periodista, lo mejor que puede hacer el profesional de la información es encogerse de hombros y seguir avanzando. Seguir luchando, porque los lectores merecen el esfuerzo. Porque la búsqueda de la verdad merece el esfuerzo. Porque la información no es libre, pero debe ser liberada.

Porque no queremos aburrirnos. Porque nos da la gana.

Tigres en el ocaso

La caída en desgracia de uno de los iconos de la minería asturiana es directamente proporcional al temor entre quienes, hasta hace poco, eran colaboradores, seguidores o ahijados políticos de José Angel Fernández Villa. Las lealtades arden en la pira política con la rapidez de la hojarasca.

No insultaré su inteligencia hablando de “sorpresa” o “estupor”. Tal vez hubiera poca prueba, pero mucho instinto. Debido al espectacular tamaño de la alfombra, fueron muchos los que especularon sobre el abismo que se hallaba debajo. Ahora, el abismo devuelve la mirada a una región que para en todas las estaciones del via crucis de Rodiezmo. Puño en alto, el inmortal referente de la lucha minera entonaba la Internacional y clamaba contra los desatinos de Victorino Alonso. Los humanos de a pie se conformaban con intentar criticar la gestión de una persona como Villa sin aterrizar de cabeza en tierra hostil o en soportar la bronca del siglo. Tuvo que venir la prensa nacional a sacarnos los colores.

Sindicato y partido tomaron la única dirección posible una vez destapado el escándalo: reacción inmediata y expulsión. Sea lógica, prudencia o el intenso afán por salvar los muebles, no podemos sino alegrarnos de que, por una vez, impere el sentido común en la clase política. Sin obviar, claro está, la profunda hipocresía de algunos de sus rivales, con tal nivel de impune corrupción dentro de sus filas que su entereza roza el milagro Mariano.

Por los mineros

Un escándalo es una bomba. Su onda expansiva daña, a veces de forma irreparable, todo cuanto toca. Ahora aprovecharán buitres y demás fans de la carroña para atizar el fuego contra los mineros, que llevan décadas jugándose la vida y escupiendo carbón mientras otros cavaban en moqueta.

Al pozo seguirán bajando, mientras hablan los tertulianos y opinadores profesionales. Allá seguirán bajando, mientras patronos tiranos abren y cierran minas a placer para presionar al Gobierno central. Mientras son utilizados como arma en la discusión política. Mientras contemplan como sus defensores se van de cañas con la amnistía fiscal de Montoro.

Cabe desear que salga algo bueno de este escándalo. Por ejemplo, el final del espeso velo de silencio que, como la niebla que a veces se asienta en el aeropuerto, impidió que se asentara la rendición de cuentas, proceso fundamental para cualquier país que funcione bajo democracia.