Cygnus Estudio: “Apostamos por personas reales y cánones de belleza poco habituales”

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Con motivo de su reciente reorganización y la nueva etapa que se abre ante ellos; Cygnus Estudio (facebook, youtube, blog) se nos presenta con una cara renovada que no dejará indiferente a nadie. Esta joven plataforma artística se arriesga en cada vez más ámbitos. Eva Lombardero, fundadora y encargada de producción, nos lo cuenta todo.

¿Cómo surge Cygnus Estudio y por qué? ¿Cuál es vuestra apuesta cultural?

Surge como una pequeña plataforma artística para que un grupo de amigos pudieran desarrollar sus inquietudes en el plano de la fotografía. Fuimos fichando diferentes profesionales, peluqueros, maquilladores y técnicos de iluminación, intentado que pudieran también desarrollar sus propias inquietudes. También fuimos proponiendo colaboraciones a diferentes diseñadores y diseñadoras locales para que juntos pudiésemos promocionar nuestros trabajos. Actualmente la publicidad es algo muy caro y está al alcance de unos pocos, tampoco a los medios de comunicación les suelen interesar proyectos de este tipo. Así que decidimos unir nuestras fuerzas y hacer algo diferente, no limitarnos a las típicas sesiones de fotos. Apostamos por hacer cosas diferentes, como eventos en los que el público pueda ver que hay detrás de la fotografía final. Nuestras señas son la creatividad y el impacto visual.

Háblame del equipo de Cygnus, ¿qué os hace diferentes?

El equipo de Cygnus es bastante amplio ya que, dependiendo del proyecto, incluimos unos profesionales u otros. Contamos con varios fotógrafos, peluqueros, maquilladores, técnicos de iluminación, personal en producción, modelos… Y lo que nos hace diferente es la colaboración y la aportación de cada uno de ellos. Estamos abiertos a todo tipo de proyectos e intentamos combinar diferentes formas de arte en un resultado final. Nuestras sesiones cuentan una historia, trabajamos juntos sobre un concepto y todos aportamos; luego, de una forma ordenada y organizada, sacamos el proyecto.

En lo referente a vuestro trabajo en el sector de la moda, ¿qué alternativa supone frente al sector más comercial y extendido?

Creemos que el sector de la moda esta excesivamente encasillado, además nos preocupa el elitismo que arrastra. Apostamos por las personas reales y los cánones de belleza poco habituales. Intentamos trabajar en el concepto de que todas las personas tienen algo bonito y digno de resaltar, solo hay que trabajar el estilo, el escenario en el que colocarlas, la luz, el atrezzo… Nos gusta que las imágenes nos transmitan y nos transporten.

Ahora os empezáis a involucrar en el sector de los eventos; en cuanto a esto, ¿cuáles son vuestras propuestas y qué ofrecéis?

Ofertamos casi de todo, dependiendo del evento y del presupuesto. Por supuesto la parte gráfica de fotos y videos de ‘making of’, para poder promocionarlo a posteriori. Y además estamos comenzando a introducir animación, artistas callejeros… Como en el Xixón Burning, que mientras el equipo creaba sus peinados y maquillajes, ‘El niño’ hacia un grafiti en el escaparate de la tienda Visionart. En otros eventos, como pueden ser comuniones, bodas o cualquier otra celebración podemos aportar grupos musicales, animadores, servicio de catering, etc. Pretendemos abarcar todos los campos aportando el espíritu de la originalidad sello de Cygnus.

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Entre otros muchos trabajos, habéis realizado una serie de láminas para la Revista de la Sidra; cuéntame algo sobre estas fantasías ¿Cuál fue su intencionalidad? ¿Cuáles las perspectivas de futuro?

Este proyecto nace por la necesidad de promocionar los productos de la tierra de una manera más creativa, ¿por qué no hacer algo bonito y que pueda llegar a otro tipo de público? En un intento de que la sidra y el arte de vanguardia pueden fusionarse, nace esta colección de láminas, cuidadosamente diseñadas, en que cada trabajo es único, es una alegoría de nuestra tierra y una alabanza a la cultura sidrera. Esta es una de la propuestas más arriesgadas de lo últimos tiempos. Creemos que para exportar este producto tan nuestro no solo es necesaria la calidad del mismo; al consumidor hay que ofrecerle algo más. La mayoría de estas campañas de promoción tienden a utilizar elementos demasiado tradicionales. Estas creaciones se pueden aplicar tanto a láminas, como etiquetas de embotellado o elementos de decoración.

Me gustaría que me hablases un poco de vuestra forma de trabajar con respecto a las colaboraciones, ¿a qué estáis abiertos y en qué os gustaría participar en esta nueva etapa de Cygnus?

Estamos abiertos a casi todo tipo de propuestas. Recientemente hemos colaborado, por segundo año, en la parte gráfica de la creación de un calendario de moteros y moteras para la recaudación de fondos destinados a la investigación de los lesionados medulares. La recaudación ha sido donada íntegramente al hospital de parapléjicos de Toledo. Nos gusta que la gente nos escriba y nos cuente sus ideas y entre todos sacar un proyecto con estilo Cygnus. Nos escribe mucha gente desde diseñadores que quieren sacar a la luz su trabajo hasta asociaciones para recaudar fondos o tiendas que necesitan promoción. Nos gusta participar y echar una mano en lo que podemos y entre todos pintar un futuro mejor.

Por último, y si nos puedes desvelar algo, háblame sobre los futuros proyectos de Cygnus, ¿con qué nos vais a sorprender la próxima vez?

Actualmente estamos trabajando en la promoción de varios modelos. Uno de ellos es Ángel Rodian, que ha escogido a Cygnus Studio para reconducir y ampliar su carrera, no sólo como modelo de pasarela, sino como Fitness Model. Aprovechando su anatomía perfecta lo hemos usado como lienzo, creando un Body Painting sobre su cuerpo. Hacemos un llamamiento a desencasillar a los modelos de lo típico: gente guapa haciendo lo mismo de siempre. De nuevo reivindicamos nuestra propia visión del mundo de la moda desde el prisma de la creatividad y siempre arriesgando.

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Annie Leibovitz y el carácter democrático de la fotografía

Annie leibovitz, durante la rueda de prensa en el Hotel Reconquista. Imagen de Pablo Gómez

Annie leibovitz, durante la rueda de prensa en el Hotel Reconquista. Imagen de Pablo Gómez

“Eres buena, pero podrías ser mejor”. Fueron las palabras que le dedicó Susan Sontag a la fotógrafa Annie Leibovitz, Premio Príncipe de Comunicación y Humanidades 2013. La fotógrafa reconoció ayer, en la rueda de prensa que ofreció en el Reconquista, la profunda influencia que supuso la novelista estadounidense en su carrera. “Haber conocido a Susan le dio un impulso a mi trabajo. Ella era una mujer muy fuerte. En aquel tiempo yo era algo ingenua; pero creo que, si me viese ahora, estaría orgullosa de mí”, comentó.

Momentos difíciles

La fotógrafa estadounidense inició su carrera hace ya 45 años, habiendo tenido la oportunidad de experimentar todos los altibajos correspondientes a la profesión. “Nada me sorprende. Además, creo que no se habla suficiente del hecho de envejecer”. Según Leibovitz, “cuando tienes algo de experiencia y sabes exactamente lo que estás haciendo, tu trayectoria traza una curva en la que tu trabajo no siempre es bueno, pero siempre sabes lo que haces”. “Los primeros trabajos fotográficos que realizas no puedes volver a repetirlos, porque están basados en la inocencia y al aprender hay muchas más sorpresas” señaló.

Fotografías perdidas

A pesar de su extensa colección de retratos, también hay cierta añoranza en el objetivo de Leibovitz sobre los que pudieron ser y, al final, no fueron. “Cuando eres joven, piensas que la gente no morirá. Elvis Presley vivía cuando comencé a trabajar para Rolling Stone”, relató. Sin embargo, sí pudo experimentar la fotógrafa con el retorno a su pasado, a través de un proyecto llamado Pilgrimage (peregrinación), en el que volvió a visitar lugares que habían sido importantes para ella. “Hice una lista de aquellos lugares y personas que me habían interesado. Incluso busqué la cabaña de Lincoln, pero no la encontré”. En su opinión, se puede utilizar el arte de capturar la imagen para examinar vidas anteriores.

El retrato más difícil

Como era previsible, no tardaron en llegar las preguntas sobre técnicas o consejos para realizar un buen retrato. Sin embargo, las respuestas de la galardonada se centraban, por lo general, en la magia que rodea al trabajo con la cámara. Como ejemplo de una de las mejores creaciones realizadas, mencionó el retrato que realizó de su madre. “Fue el mejor, porque el nivel de dificultad era muy alto. Estaba mirándome y era como si no hubiese cámara; se desvelaba todo. Fue un retrato muy directo, y tal como tomo yo las fotografías, es muy dificil lograr algo a ese nivel”. Para Leibovitz, un retrato es un “encuentro psicológico” entre la persona fotografiada y el artista que realiza la fotografía.

Los dispositivos digitales y el carácter democrático del oficio

¿Supone la omnipresencia de cámaras digitales un inconveniente o amenaza para la profesión de fotógrafo? No en opinión de Leibovitz, que remarcó el carácter democrático del oficio desde sus inicios. Sin embargo, también recuerda que “hay fotógrafos que deciden ser fotógrafos”. “No digo con esto que no tengan que compararse con nadie. Hay sitio para todos y estamos en una época muy emocionante. No estamos lejos de que la fotografía sea un lenguaje” afirmó.

El Laboratorio de Ágora expone su obra propia por primera vez

Exposición fotográfica de El Laboratorio de Ágora.

Pizarra Café. Plaza Alfonso II el Casto, 3, Oviedo.

Hasta el 11 de julio.

La exposición. Fotografía de Javier Rodríguez Alonso.

Hay paredes que hablan. Las del Pizarra Café lo hacen a través de letras, palabras, frases… Estos días, sin embargo, el lenguaje escrito queda en un segundo plano y da paso a la imagen: 27 fotografías de seis autores, una mínima muestra de la obra de la asociación juvenil El Laboratorio de Ágora.

Fotografía de Javier Rodríguez Alonso.

Jueves 27 de junio, 20:20 horas. Inauguración. Javier Rodríguez Alonso, uno de los veteranos de la asociación, se muestra nervioso: aún faltan invitados por llegar. La camarera le ofrece un vino. Yo pruebo un canapé, excelente. El local está casi lleno, hay movimiento y muchas miradas puestas en las paredes. Sigue entrando gente mientras suena la música house del dj Juls aka Kapok, de México D.F.

Entre saludo y saludo, Javier me cuenta que llegó a El Laboratorio de Ágora hace cuatro años. Hoy en día es el único fotógrafo profesional de la asociación, me explica su compañero y amigo Iván Alameda: “ninguno de nosotros somos profesionales a excepción de Javi, así que es un mérito poder sacar un material tan bueno y poder exponerlo sin haber tenido la formación y la profesionalidad que él tiene”.

La experiencia de Javier es uno de los ingredientes básicos de esta exposición: “ayudé al resto para poder montarla, a la hora de escoger el formato, los acabados, pedir los presupuestos a los laboratorios, etc. Esperemos que el resultado sea bueno.”

‘Charca de Tiñana’, obra de Javier Rodríguez Alonso.

Javier expone seis de las 27 obras, que se pueden comprar por precios que oscilan entre los 50 y los 150 euros. En la asociación no hay una temática concreta, “aunque nos gusta mucho hacer foto nocturna, lugares abandonados, paisaje, un tipo de fotografía más accesible, ya que otras, como la tipo macro, requieren un equipo más específico y una inversión más importante, y nosotros pretendemos que pueda participar todo el mundo”, explica Gonzalo Esteban, presidente de El Laboratorio de Ágora. Él no expone, bromea, porque “el que se dedica a organizar la asociación no tiene tiempo para hacer fotos”.

‘Paradoja’, obra de Cristina Moutas.

Cada autor tiene un perfil diferente. A Javier le gusta la fotografía de naturaleza. Para colgar aquí ha escogido, entre otras obras, “una larga exposición” tomada en el puerto de Llumeres (Cabo Peñas) en una noche de luna llena:

‘Puerto de Llumeres’, obra de Javier Rodríguez Alonso.

A Iván Alameda también le apasiona el paisaje pero el enfoque le entraña cierta dificultad “debido a una discapacidad visual que tengo”. Lejos de abandonar, Iván convierte este problema con el enfoque en un reto, como apreciamos en una de las obras que expone: ‘Lampost?’ (‘¿Farola?’). En ella juega al desconcierto, de ahí el interrogante: “el ojo nos pide que la farola sea el elemento principal pero yo se lo di a las torres”.

‘Lampost?’, obra de Iván Alameda.

La fotografía social también es un reto para él porque “requiere acercarse al elemento”, e Iván asegura ser muy tímido: “cuando un amateur hace fotografía social compra unos teleobjetivos grandes, pero los teleobjetivos lo que están haciendo es que los distintos planos que están detrás se acaben igualando y no veas la perspectiva, entonces descontextualizas.”

‘Starway to tram’, obra de Iván Alameda.

Otra de las obras que expone se llama ‘Starway to Tram’ (Portugal, 2010). “El titulo viene de la canción ‘Starway to Heaven’ de Led Zepelin, que habla de una mujer que quiere comprar una escalera que le lleve al cielo”. Él cambió “heaven” (cielo) por “tram” (tranvía).

“Caminaba por las calles de Portugal y vi la escalera y la señora subiéndola con mucho esfuerzo y lentitud, me quede a contemplar la escena porque me parecía que había un mensaje, y oí el tranvía, así que sin pensarlo cogí la cámara y disparé, con la suerte de que el tranvía aparecía justo en ese momento. Fue la intuición de que algo venía. La foto intenta representar varias realidades juntas. Por un lado, una ciudad llena de cuestas, subidas y bajadas. Por otro lado, la edad y las dificultades de cada uno”.

Iván lleva tres años en la asociación. Entró para hacer un taller de Photoshop porque, bromea, “pensaba que era la manera de salvar las fotos y luego me di cuenta de que no, de que la única forma era haciéndolas bien”. Hoy se muestra orgulloso de exponer cinco obras: “este trabajo parece sencillo, llegas a un sitio, ves las fotografías que están expuestas, pero detrás hay mucho trabajo, hay que coordinar un grupo con diferentes opiniones, y hay una inversión”. En torno a unos 700 euros que han puesto de sus bolsillos.

‘Mercáu tradicional’, obra de Alexa Fernández.

El Laboratorio de Ágora

El Laboratorio de Ágora es una sección de la mítica Ágora Foto Cine Club, una asociación que nació en Oviedo en los años cincuenta. Cuando los socios se vieron muy mayores decidieron captar gente nueva y les enseñaron a revelar fotografía analógica. “Allá por el 2006, esos chavales jóvenes nos constituimos como asociación juvenil, para tener entidad propia, no depender de la asociación de mayores y poder optar a subvenciones”, explica Gonzalo, el presidente.

‘Soledad en el muro’, obra de Juan L. Pérez Isla.

Ofrecen dos cursos de fotografía al año (por 50 euros) y un taller mensual (por 5 euros). Sin embargo, insisten en que no son una asociación al uso: “nuestra filosofía no es simplemente llegar, hablar de fotos, hacer fotos y marcharnos. Eso sería muy soso. Buscamos que sea algo más cercano. De hecho, la gente siempre sale muy contenta de los cursos porque dice que somos gente muy cercana, que intentamos hacerlo todo lo más fácil posible, lo más práctico y lo más entretenido. Y después de cada clase, nos vamos a tomar unas cañas. Lo importante es estar a gusto y en un entorno en el que te sientas cómodo.”

‘Ventana al Edén’, obra de Ángel Álvarez.

Acaba la velada, en la plaza de la Catedral quedan unos cuantos rezagados y un muy buen sabor de boca: varios interesados en comprar y alguna foto ya vendida. Los conocidos se despiden de Javier: “me ha encantado, volveré.”

Gerardo Iglesias: “La Transición se pactó a base de chantaje”

Exposición de fotos de guerrilleros. En la foto, Gerardo Iglesias. Imagen de Pablo Gómez

Exposición de fotos de guerrilleros. En la foto, Gerardo Iglesias. Imagen de Pablo Gómez

El político ex dirigente del PCE y autor del libro Por qué estorba la memoria inauguró en Mieres su exposición fotográfica sobre guerrilleros antifranquistas.

60 cuadros con las imágenes de 64 guerrilleros antifranquistas están presentes, desde ayer, en la Casa de la Cultura de Mieres, enmarcadas en la exposición Guerrilleros Antifranquistas 1937-1952 creada por Gerardo Iglesias, histórico ex dirigente del PCE y autor del libro Por qué estorba la Memoria.

Una exposición que, según Iglesias, es “una forma más de contribuir a la lucha por la recuperación de la memoria histórica, que yo llamaría mejor recuperación de la memoria democrática”, que según el autor, pasa por lograr que se investiguen los crímenes cometidos por la dictadura, se juzgue a los autores, aunque ya no existan, y se reparen y reconozcan los daños causados a las víctimas. Condiciones todas ellas que, según Iglesias, “vienen reflejadas en el derecho internacional, que obliga a España a acometer estas cuestiones”.

Acto de inauguración de la exposición. Imagen de Pablo Gómez

Acto de inauguración de la exposición. Imagen de Pablo Gómez

En el acto inaugural de la exposición -que también contó con las intervenciones de Juan Cigarría, presidente de la Federación Asturiana Memoria y república; Diego Fernández, concejal de Memoria Histórica del Ayuntamiento de Mieres, y Darío Díaz, representante de la Asociación Amigos de Mieres, entidad organizadora- se abogó por el reconocimiento de todo el conjunto de guerrilleros que “dieron su vida por defender la democracia”, y cuyo olvido ha sido “total y absoluto”. “Lo que es peor: al no haberles reconocido la  figura de combatientes por la libertad, siguen siendo considerados como bandoleros”, señaló Iglesias.

Dos retratos de la exposición. Imagen de Pablo Gómez

Dos retratos de la exposición. Imagen de Pablo Gómez

El “velo tupido sobre la dictadura”

Para el ex dirigente del PCE, la consecuencia más visible de mantener impunes los atropellos cometidos por la dictadura es que muchas de las víctimas de los mismos “siguen abandonados en cunetas de España”. Apunta, así mismo, que al mantener la situación creada con la Transición, “resulta que 36 años depsues de aprobada la constitucion nuestro sistema político sigue impregnado de franquismo por los cuatro costados”.

“Votamos cada cuatro años”, señala Iglesias, “pero los elegidos, por lo general, se encierran en las instituciones; de espaldas al sentir de la calle. En el Parlamento ya no se decide nada. El PP ni siquiera guarda las formas y gobierna por decreto”.

Iglesias defendió también a los nuevos movimientos sociales que, en su opinión, “lo tienen más claro que los partidos políticos, porque no están contaminados por el ‘espíritu de la Transición'”. Un cambio que se realizó, en opinión del autor y político, “con la espada de Damocles encima de quienes redactaron la constitución”.

La Transición y los apoyos

Recordó también el histórico momento en el que dio su voto a la aceptación de la monarquía y la bandera. “Alguien llamó, cuando estábamos reunidos, a Santiago Carrillo. Santiago Carrillo salió con una declaración ya preparada. El motivo de la llamada parecía ser que los militares querían venir a sacarnos a la fuerza -no sé que pretendían hacernos- y al final la declaración la votamos. Así se pactó la transición, a base de chantaje”.

Exposición de fotos de guerrilleros. En la foto, Gerardo Iglesias con el alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez. Imagen de Pablo Gómez

En la foto, Gerardo Iglesias con el alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez. Imagen de Pablo Gómez

Preguntado sobre la razón que impidió conseguir al PCE los suficientes votos como para formar gobierno tras llevar buena parte de la lucha antifranquista sobre las espaldas del partido, Gerardo Iglesias comentó que esa fue una de las razones por las que parte de las fuerzas democráticas se opusieron a provocar una ruptura total con el régimen anterior; “porque si hubiera habido ruptura el PCE hubiera tenido un protagonismo mucho mayor en la nueva dmeocracia. El hecho de haber pasado de puntillas condicionaba evidentemente las expectativas del PCE”. Además, afirmó que aparecer como “aquellos a los que perdonaban la vida los franquistas” perjudicó al partido a la hora de recabar suficientes apoyos. “Aparte de que yo creo que el PCE lo ha hecho mal, también hay que decirlo”, señaló Iglesias, “en medio de esa situación, presentar unas candidaturas, todos procedentes de la guerra civil con carteles en blanco y negro no ayudó nada”.

La exposición puede visitarse en la Casa de la Cultura de Mieres desde el 10 al 25 de enero, en horario de 18 a 21 horas.

Parte de la exposición. Imagen de Pablo Gómez

Parte de la exposición. Imagen de Pablo Gómez