Elecciones sobre un tablero ajado

Javier Fernández

Javier Fernández. Imagen de Pablo Gómez

A lo largo de nuestra historia, los españoles hemos ofrecido todo un espectáculo de masas cuando se trataba de dirimir cuestiones relativas a la sucesión. Hablo en serio: hace falta una precisión de cirujano para poner la zancadilla en el lugar adecuado y que el rey visigodo de turno aterrice con gracia en la tonsuradora.

Esta habilidad, perfeccionada durante siglos, tuvo otro ejemplo en el congreso extraordinario del Partido Socialista, donde Pedro Sánchez fue elegido por aclamatio. De presencia impecable y discurso bien parecido, el nuevo secretario general provocó tumulto al anunciar la conformación de la ejecutiva, donde la Federación Socialista Asturiana salía claramente perjudicada. Hoy, más que nunca, se nota que “no hay camas pa tanta gente”, como cantaba el Gran Combo de Puerto Rico.

A Javier Fernández le han movido la silla, pasando del Consejo Territorial al Comité para la Transición Industrial y Energética. No podemos negar la importancia del nuevo puesto, aunque el pensamiento malvado está siempre alerta y recuerda aquella frase que explicaba: “a mayor longitud del título, menor posición en la cadena alimenticia”. Sea como fuere, Fernández tiene ahora una importante responsabilidad en el área que coordinará. Aunque cabe esperar que gestione la transición industrial y energética con un poco más de cuidado del que pusieron sus predecesores en el Gobierno de Asturias.

Ahora bien: ¿son estas las historias que necesitan escuchar los militantes? No parece que una guerra sin cuartel por los puestos destacados en una Ejecutiva sea heraldo que anuncie la renovación y modernización de un partido. La elección del secretario general por voto directo de los militantes es de una valentía considerable, pero no luce mucho que un congreso se transforme en un capítulo de Juego de Tronos. El elector podría estar tentado de pensar que todo cambia para que todo siga igual.

El concejal de piedra

Pero no solo cuecen habas en Ferraz. El consistorio ovetense también está dando buen ejemplo de lo que significa política con p mayúscula. Ahí tenemos a Jaime Reinares, impasible el ademán, más que reacio a abandonar su cargo de concejal ovetense por un quítame allá ese año de cárcel y ese otro de inhabilitación pública. Dice Mercedes Fernández que está en un “proceso de reflexión”. Mientras tanto, los ovetenses se preguntan qué clase de código ético puede gestar el Partido Popular si ni siquiera es capaz de enseñar la puerta a un político juzgado, declarado culpable y condenado.

Cada segundo que sigue Reinares dentro del Grupo Municipal Popular en el consistorio es una vergüenza y prueba palpable de lo mucho que le importa al Partido Popular la lucha contra la corrupción. Es lo que tiene conjurar gorgojos contra coletas, que la física puede ponerse en contra de uno.

Tal vez sean estas las Elecciones Municipales de la renovación, pero se juegan sobre un tablero ajado. Por cada promesa de cambio en el turno de los partidos nos llegan paladas de cal y arena en forma de luchas espúreas, codazos por el trono y enroque concejal. Allá en el futuro, los espectadores contemplarán las políticas de los nuevos mandatarios. “No era esto”, dirán. “No era esto”.

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El gobierno se aleja de sus socios y los presupuestos quedan en la cuerda floja

La tercera y última jornada del debate sobre el estado de la región ha estado, igual que las dos anteriores, centrada en una reforma que, curiosamente, no aparece en ninguna de las 102 propuestas de resolución que se han votado al término de la sesión. La reforma de la ley electoral que exigen IU y UPyD y que el PSOE rechaza si no cuenta con más apoyos (el de alguno de los grupos de la derecha), ha vuelto a sobrevolar el hemiciclo.

El líder de UPyD, Ignacio Prendes. Fotografía de Pablo Gómez.

El asunto no ha tardado en aparecer. Pasadas las nueve de la mañana el único diputado de UPyD en el Parlamento regional, Ignacio Prendes, comenzaba su turno de intervención para defender sus seis propuestas. Y, aunque la reforma electoral no aparece en ninguna de ellas, Prendes ha reprochado a los socialistas el haberse “descolgado” de dicha reforma “con la apelación a una mayoría reforzada”. El portavoz de UPyD ha recordado al respecto que la doctrina del Tribunal Constitucional atribuye a la absoluta la condición de mayoría reforzada con la que, por ejemplo, las Cortes Generales podrían decretar la suspensión de la Generalitat de Cataluña.

“Ustedes no tienen la razón jurídica ni la política”, ha señalado Prendes a la bancada socialista, y ha insistido en que se trata de una propuesta que hacen “desde la convicción, desde los principios y no desde los intereses” y con la que se podría terminar con el “bipartidismo decrépito”.

Prendes también ha pedido al PSOE que “no meta miedo a los ciudadanos” en caso de una hipotética prórroga presupuestaria, ya que “no va a pasar lo que en EE.UU.”, en referencia a la parálisis que sufre la administración estadounidense.

El diputado de IU, Aurelio Martín, durante su intervención. Fotografía de Pablo Gómez.

La otra formación que apoya la reforma, IU, también la ha tenido muy presente durante la sesión de hoy. El diputado de la coalición Aurelio Martín, ha cargado contra los grupos que “no van a renunciar a un sistema electoral injusto porque les beneficia” y ha exigido una ley “que no nos perjudique, que no nos castigue” y se pregunta “cómo es posible que en democracia un voto no valga para nada”.

En su turno para fijar posición, el forista Albano Longo ha dicho que es “inconcebible” que IU y UPyD “centren el debate en la reforma electoral”, en lugar de hacerlo en los problemas sociales o el paro. Opinión parecida a la expresada por la diputada popular Susana López Ares, que ha repetido el mensaje lanzado ayer por ‘Cherines’: “a los parados les importa un bledo su reforma electoral”.

Por su parte, los socialistas insisten en que su posición es “la misma que se firmó” cuando alcanzaron el acuerdo con UPyD. El diputado José María Pérez ha asegurado que el PSOE “no tiene ninguna duda” ante la necesidad de mayor transparencia y ha recordado que su partido fue el primero en celebrar primarias para elegir a su candidato. Pérez le ha espetado al líder de UPyD que “la propuesta de reforma electoral está más pensada con la calculadora que con los principios” y le ha pedido que “no responsabilice” a su grupo “de las acciones de los demás”, en referencia a los dos partidos de la derecha que han rechazado de plano la reforma.

El diputado del PSOE, José María Pérez, durante su discurso. Fotografía de Pablo Gómez.

En su turno para fijar posición, Ignacio Prendes aprovechó para responder a las críticas. Advirtió al PSOE: “tomen nota de con quién quieren que negociemos”. Y a los populares: “los utilizan (por el PSOE) cuando les interesa, ahora lo hacen para evitar este debate”.

Prendes se ha mostrado especialmente enfadado con el PP, ya que accedió apoyarles en su iniciativa de reducir a 35 el número de diputados, pero a cambio de reducir a una las tres circunscripciones electorales que hay en la actualidad, algo que los populares rechazan tajantemente. “Ofrecimos la mano y nos ha dejado sin brazo, esa es su política”, les ha recriminado el líder de UPyD.

Se constata por tanto el alejamiento entre el gobierno y sus hasta ahora aliados parlamentarios. Las discrepancias que les separan podrían derivar en una prórroga presupuestaria, en el caso de que el IU y UPyD no respalden las cuentas para el año que viene.

El presidente no apareció hasta la votación, en la que se aprobaron 81 de las 102 propuestas

Si ha habido una ausencia notable durante la casi totalidad del pleno ha sido la del presidente del Principado. Javier Fernández hizo acto de presencia en el hemiciclo a las dos en punto de la tarde, justo cuando su grupo parlamentario finalizaba su turno para fijar posición y pocos minutos antes del comienzo de la votación de las propuestas.

El presidente del Principado estuvo ausente hasta el momento de las votaciones. Fotografía de Pablo Gómez.

En la votación final, han salido adelante 20 de las 40 iniciativas presentadas por el PP, las 19 del PSOE, otras tantas de las 26 de Foro, 9 de las 11 que propuso IU, mientras que UPyD consiguió ver aprobadas 5 de sus 6 propuestas.

Entre las iniciativas aprobadas por unanimidad figura una del grupo magenta que promueve la autofinanciación de los partidos limitando su financiación privada y la reducción del gasto en campañas electorales, una propuesta muy similar a la que ayer Javier Fernández ofreció al PP.

También ha sido aprobada a petición del PSOE una propuesta que solicita reponer la autorización administrativa de los ERE, eliminada tras la reforma laboral, y con la que, según los socialistas, se evitarían cierres como los de Suzuki, General Dynamics o Tenneco.

Menos éxito ha tenido una de las iniciativas planteadas por IU, la referente al CSOA La Madreña. “No están perjudicando a nadie”, ha afirmado la diputada Emilia Vázquez, quien ha defendido la “labor asistencial, cultural y social” que desarrollan. Por ello, IU ha pedido al gobierno regional que retire la demanda penal que pesa contra cinco miembros del colectivo. Una demanda que ha caído en saco roto al contar únicamente con los votos de los cinco diputados de la coalición.

Estado de la región, día dos: reforma electoral vs presupuestos

El presidente del Principado, durante una de sus intervenciones. Fotografía de Pablo Gómez.

IU y UPyD amenazan con retirar su apoyo a Fernández si no reforma la ley electoral

Si ayer el presidente del Principado eludió hablar de la reforma electoral, hoy no ha podido ­­­evitarlo. Durante la segunda jornada del debate sobre el estado de la región, Javier Fernández ha dejado claro que su grupo no apoyará esta reforma sin un amplio respaldo de la cámara, es decir, si no cuenta con el apoyo de PP o Foro, porque es una ley que “lleva treinta años”, ha dicho, “y si se cambia con veintitrés votos, probablemente dentro de dos o de seis años venga otra mayoría y la cambie”, y eso, considera ,“no es bueno”.

Los portavoces de UPyD y de IU han sido los primeros en subir a la tribuna y ambos han centrado su discurso en esta exigencia, que amenaza los presupuestos de 2014 dado que, para sacarlos adelante, el PSOE necesita los votos de sus hasta ahora aliados parlamentarios.

El portavoz de IU, Ángel González. Fotografía de Pablo Gómez.

El portavoz de IU, Ángel González, ha sido especialmente crítico con Javier Fernández: “cheques en blanco no. Acuerdos para no cumplirlos tampoco. Y aún menos pactos troceados o a la carta. El acuerdo político lo es o no lo es”, ha dicho. González ha pedido al presidente del Principado que “no se escude detrás de la derecha” y le ha acusado de “encastillarse” en su posición, una posición que considera “contradictoria” porque “en quince meses no hizo nada por el consenso con PP y FAC”. El portavoz de IU se ha preguntado si su grupo hizo bien apoyando a Javier Fernández en su investidura y le ha espetado: “no somos sus socios y no tenemos acuerdos estables con usted en nada”.

Al término de su discurso, González ha elevado el tono y ha advertido al presidente que, de mantenerse en sus trece y negarse a negociar, la coalición se dedicará a “frayar” a su gobierno “de la mañana a la noche” y a meterle “el dedo en el güeyu y retorcerlo”.

“Lo aceptamos porque nos obligó el señor Prendes en el acuerdo de legislatura”, admitió finalmente Fernández, quien de forma velada ha delegado en sus socios la aprobación de los presupuestos: “habremos hecho cosas en las que no estarán de acuerdo, pero su apoyo es fundamental para el gobierno y para la estabilidad”.

Durante su debate con el portavoz de UPyD, Ignacio Prendes, Fernández ha señalado que el acuerdo de legislatura era claro y que su apoyo a la ley electoral estaba condicionado a una mayoría amplia. Prendes le había advertido previamente de que no puede seguir pidiendo responsabilidad a los demás mientras él permanece inmóvil: “hemos asumido una parte de responsabilidad, sin embargo ésta era, es y será siempre para obtener cambios, no para permanecer inmóviles”.

Su posición, ha insistido Fernández, no supone romper ningún acuerdo: “yo cambiaría muchas cosas de las que he hecho como secretario general de la FSA-PSOE, pero lo que nunca voy a cambiar es haber cumplido siempre mi palabra, incluso cuando no está escrita”.

El portavoz de UPyD, Ignacio Prendes, durante su discurso. Fotografía de Pablo Gómez.

Prendes le ha dado a elegir “entre reforma o decepción” y ha advertido al presidente de que él “elegirá el camino con toda legitimidad pero con todas consecuencias”.

El presidente del Principado no se ha aventurado a dibujar un escenario de futuro sin presupuestos para 2014 hasta el debate que ha mantenido con el portavoz de Foro. Tras ser preguntado insistentemente por Francisco Álvarez-Cascos si pensaba seguir “atornillado al sillón” en caso de que sus socios del “triciclo” no le dieran su apoyo para aprobar las cuentas, Fernández ha asegurado que se mantendrá al frente del gobierno regional, con o sin presupuestos: “Lucharé por tener un presupuesto y, si no tengo un presupuesto, seguiré luchando por Asturias desde donde estoy”.

El “triciclo” de Cascos  

El portavoz de Foro, Francisco Álvarez-Cascos se ha referido a PSOE, IU y UPyD como “el triciclo” durante su intervención en el debate sobre el estado de la región, un “triciclo de juguetería política” que “se está convirtiendo en un monopatín que anuncia una penosa segunda parte de su mandato”, le ha espetado a Javier Fernández, “con un apabullante catálogo de fracasos que nadie reconoce”.

Cascos ha calificado al actual ejecutivo como “el más indolente, acomodaticio, insolvente y falto de coraje” que ha tenido Asturias y ha acusado a Fernández de ser “incapaz de gestionar sus propios presupuestos y de impulsar sus inversiones”. El portavoz de Foro ha asegurado que entre 2012 y 2013 han quedado sin ejecutar 177 millones de euros, que “habrían servido para dinamizar la economía y el empleo en Asturias”, pero que “gracias a su desidia son destinados a otras comunidades autónomas españolas”.

En su réplica a Cascos, el jefe del ejecutivo regional le ha acusado de manipular las estadísticas con el objetivo de crear “una espiral de alarmismo” en una crisis como esta, que “es temporada alta para los populistas”, ha dicho.

El líder de Foro, Francisco Álvarez-Cascos, durante su exposición. Fotografía de Pablo Gómez.

El líder de Foro ha exigido a Fernández que respete las leyes “en lugar de dar trabajo a los tribunales”, y ha puesto como ejemplos la macroincineradora y el plan de residuos, las libres designaciones, el Ayuntamiento de Cudillero o las cesiones ilegales de trabajadores en RTPA.

Durante el debate, ambos líderes se han enzarzado en un cruce de acusaciones sobre la gestión de sus respectivos gobiernos, volviendo la vista a atrás en varias ocasiones.

Cascos ha reprochado al jefe del ejecutivo que se comporte como “un bebé”, ya que “lleva catorce años de responsabilidades políticas”, mientras que Fernández se ha referido al líder de Foro como “el presidente fallido de un gobierno fallido”, algo que “no va a olvidar nadie”. Además, Fernández le ha espetado a Cascos que “no estaba trabajando a tres turnos, estaba de cuchipanda cinegética” y le ha dicho que “no va a ser, porque no puede, el árbitro moral de esta región”.

Cascos ha respondido a Fernández con ironía, ha dicho que le estaba recordando episodios de su biografía que ni él mismo recordaba.

El PP reclama bajada de impuestos

La portavoz del PP, Mercedes Fernández, considera que “Asturias tiene una presión fiscal demasiado alta” por lo que, durante su intervención en el debate sobre el estado de la región, ha pedido al presidente del Principado que la rebaje “para evitar la deslocalización de empresas y de personas”.

‘Cherines’ ha adelantado que va a plantear al gobierno regional que baje la presión en los tramos mínimos y máximos del IRPF, del impuesto de patrimonio y del de sucesiones. Una reforma “ideológica”, a juicio de Javier Fernández, “con la que se renuncia a muchos fondos”, por lo que le ha preguntado a la líder del PP “de dónde piensa obtener esos recursos que ahora quiere drenar, de dónde va a recortar”.

Mercedes Fernández ha apostado por “dejar atrás políticas del pasado”, porque considera que Asturias es más que “el carbón y el acero”, y ha asegurado que “lo que necesitan los empresarios asturianos es que no les pongan obstáculos; y no ayudas y fondos públicos sin control como las que se han dado en los últimos años”. En ese sentido ha advertido de que algún día “alguien tendrá que dar cuentas sobre este disloque de fondos públicos sin control”.

La portavoz del PP, Mercedes Fernández. Fotografía de Pablo Gómez.

La líder del PP también ha apostado por reducir el sector público asturiano, al que considera “mastodóntico para el tamaño de nuestra comunidad”. En este sentido, ha señalado que espera poder dar su apoyo a la segunda ley de reforma del sector público y a una televisión autonómica que cuente con menos consejeros, y ha propuesto de nuevo reducir el número de diputados de la Junta General de 45 a 35.

Una idea que Javier Fernández considera “legítima” pero que “no comparte”, ya que es “la cuadratura del círculo”. Lo que sí le ha propuesto el presidente regional a ‘Cherines’ es un pacto para reducir las campañas electorales y eliminar la financiación privada de los partidos políticos.

También hay algo en lo que están de acuerdo: la reforma de la ley electoral, ya que la popular considera que “los asturianos no están preocupados por eso y a los parados les importa un bledo”.

Ausencias y fricciones

Javier Fernández, en el Debate de Orientación Política. Imagen de Pablo Gómez

Javier Fernández, en el Debate de Orientación Política. Imagen de Pablo Gómez

La función del discurso político en nuestros tiempos no es muy diferente del buen Colt en un western. El arte de la oratoria parlamentaria es el arte de la guerra para quienes la utilizan, especialmente en los debates sobre el estado de cualquier fragmento de terreno que pueda usted imaginar. En el Debate de Orientación Política, Javier Fernández hizo gala de uno de sus recursos predilectos: gestos de ceremonia de té para freír a tiros -dialécticos, claro- a la oposición. Renegó de mentar la herencia recibida, pero esa fue una afirmación, como mínimo, engañosa: la entrelínea iba bien cargada.

Sin embargo, es error común en el combatiente descuidar la defensa. Cuanto más elaborado es el ataque, más peligro corre el duelista de salir malparado. El fallo se agrava si desbordan las emociones; ya sea tinta o acero, ninguno ha de esgrimirse con enfado. Y tras leer, con gran atención, el discurso del presidente del Principado, el subtexto me dice que es un discurso escrito por o para un hombre enfadado.

El Principado de Asturias pertenece, tras las últimas elecciones Autonómicas, al conjunto de regiones denominadas ‘díscolas’. Este adjetivo tiene doble significado: alude a la porción de tierra no gobernada por el Partido Popular y/o aquella que se alza como un baluarte ante la política impuesta desde Moncloa. Sin embargo y a pesar de dicha denominación, el Gobierno del Principado practica, desde el inicio de su legislatura, una política que, si bien no pudiere calificarse como guante de seda, sí se acerca bastante en calidad de tejido.

Es cierto que hay grandes diferencias en campos como la atención sanitaria, pero no es menos cierto que en otro tipo de políticas se ha buscado minimizar la fricción con el Gobierno Central: una resistencia de baja intensidad cuyos resultados hemos podido ver en la pobre asignación presupuestada para nuestra comunidad autónoma. Ante semejante coyuntura, imposible no enfadarse. Improbable, al menos. Dice Fernández en su discurso:

Mi gobierno se ha esforzado en ser comprensivo con el ejecutivo central. Les recuerdo los reproches que recibí por esa disposición al entendimiento. Incluso dimos por buenos los anuncios de la ministra de Fomento respecto a los plazos de las grandes obras, aunque rectificasen compromisos anteriores o resultasen dudosos. Pese a las críticas, no teníamos ni tenemos intención alguna de cambiar el modelo de relación, porque estamos convencidos de que es más fructífera la cooperación que el enfrentamiento.

Ante el fracaso de la política de apacigüamiento, craso error sería mantener un perfil bajo. No se trata de destrozarse los nudillos contra una mesa, sino de acatar el mandato electoral de un muro en el norte dispuesto a frenar las feroces políticas de austeridad planteadas por un Gobierno conservador que tiene la seguridad de una mayoría absoluta. Mayor contundencia, por ejemplo, se esgrime contra los nacionalismos y el derecho a decidir impulsado por las formaciones políticas catalanas:

La propuesta secesionista catalana tiene como estandarte un lema propagandístico imbatible, la reclamación del derecho a decidir. Como un buen eslogan, no entra en detalles, aunque se adivina el complemento: derecho a decidir la independencia. Bien, yo también apelo a ese derecho. En esta reacción no hay atisbo de emulación infantil, sino de la necesidad de afrontar un pensamiento débil, pusilánime, que considera que los catalanes pueden decidir sobre sí mismos sin tener en cuenta la repercusión sobre nosotros. Mi aversión intelectual a los nacionalismos es conocida. Me molestan las ensoñaciones independentistas, como me inquietan las pretensiones uniformadoras de ese españolismo castizo que rebrota. El derecho a decidir nos incumbe a todos.

Ciertamente, podría verterse más sustancia y menos caldo a la hora de enmendar planas dialécticas al Gobierno central. Anunció el presidente que este sería “un discurso con luces y sombras”. Pero, como todo buen lector de suspense les dirá, hay más cosas que luz o falta de ella. De igual forma, lo no mencionado en un discurso puede resultar, en ocasiones, tan cegador como lo incluído.

Me refiero, naturalmente, a la reforma electoral. Sorprende que una iniciativa capaz de convertir a nuestra región en pionera de un nuevo modelo de organización política y distribución de los votos no mereciere ni una triste mención en el discurso de Javier Fernández, más aún en vista de los tremendos esfuerzos por parte de los grupos políticos de la Cámara por alcanzar un acuerdo en tan espinoso tema. Rutas aéreas y reforma, fantasmas que recorrieron la abadía hasta la última palabra del epílogo. Escasa, también, la presencia del Centro Niemeyer y la comisión de Investigación por la Operación Marea, dos herencias envenenadas del anterior Gobierno socialista y heridas cuya cicatrización parece todavía lejana.

A Javier Fernández le disgusta la mala imagen que, a ojos de los votantes, proyecta la clase política. Es cierto que muchos justos pagan por pecadores, pero no lo es menos que el primer paso para mejorar una imagen es proyectarla mejor. La corrupción es endémica y todos lo sabemos; no ayudarán palabras suaves sino leyes duras y poca tolerancia.

En cuanto a lo prometido, el presidente del Principado debe comprender que los discursos van y vienen, más en estos tiempos y ante la segunda jornada, donde los púgiles se lanzarán a boxear con buen espíritu. Pacto demográfico, mejoras en Bienestar, infraestructuras y acuerdos varios tendrán todo valor una vez materializados. Hasta entonces, las palabras montan guardia. Esperemos que no se las lleve el viento. Y en el caso de reformas especialmente sensibles, como los servicios públicos y el Bienestar, esperemos que no invoquen otro viento peor.

Javier Fernández elude hablar de la reforma electoral y asegura que “Asturias está bien encaminada”

El presidente del Principado, durante su intervención. Fotografía de Pablo Gómez.

El presidente del Principado ha afrontado su segundo debate sobre el estado de la región con optimismo y obviando por completo la reforma de la ley electoral, principal exigencia de sus aliados parlamentarios (IU y UPyD) para sacar adelante los presupuestos para el año que viene.

Javier Fernández ha afirmado que “Asturias está bien encaminada” gracias a “la estabilidad institucional” que le han proporcionado sus socios y les ha agradecido su contribución. No obstante, no ha hecho referencia alguna a lo que podría poner en peligro esta estabilidad: la reforma electoral que le exigen y a la que el PSOE se opone si no se suman al acuerdo PP o Foro. De lo que sí les ha advertido Javier Fernández a sus aliados es de la importancia de aprobar los presupuestos regionales para 2014: “no se puede decir al mismo tiempo que la prioridad es la crisis y negar la importancia de los presupuestos”, ya que esto “sería dejar a Asturias al arbitrio de la entropía y en riesgo de fractura social”.

En un discurso que ha durado más de hora y media, Fernández ha defendido que Asturias ha vuelto a “la vía de la que la habían descarrilado”, ya que “en 2012 había perdido el rumbo”, ha dicho, en clara referencia al anterior ejecutivo de Álvarez-Cascos. El presidente ha negado haber explotado “la herencia recibida” si bien ha querido recordar que, en 2012, “el ministro de Hacienda había amenazado con la intervención” y que Asturias estaba “a punto de convertirse en sinónimo de disparate político en toda España”.

Fotografía de Pablo Gómez.

Prioridades y defensa de su gestión

“Los 101.922 parados registrados este septiembre son la mayor prioridad de mi gobierno”, ha asegurado Fernández, quien considera que “no hay razones para darse por satisfecho”, aunque “Asturias está en el camino adecuado”. En ese sentido, el presidente ha recordado que a lo largo de este año “se encadenaron seis meses consecutivos de disminución del desempleo registrado” y que “la tasa regional sigue siendo inferior a la media nacional”.

El presidente del ejecutivo asturiano también ha destacado la solvencia de las cuentas regionales, “con uno de los menores niveles de deuda sobre el PIB de toda España”, así como su defensa del Estado del Bienestar. Fernández ha subrayado que el 67% del presupuesto de este año se ha dedicado a gasto social.

A pesar de la huelga médica que supuso meses de conflicto por la ampliación de la jornada laboral, el presidente ha afirmado que “los asturianos tienen hoy mejor sanidad pública” ya que “la nueva jornada permite aumentar la dedicación médica en 700.000 horas anuales, controlar el gasto y erradicar bolsas de ineficiencia”. También ha defendido su gestión en materia de enseñanza recordando que en este curso se han contratado “250 profesores interinos más que el pasado”. También ha recalcado que “Asturias es una de las pocas comunidades donde ha aumentado el número de beneficiarios de una ley absolutamente necesaria”, en referencia a la ley de Dependencia.

Fotografía de Pablo Gómez.

Pocos compromisos de futuro

Fernández ha realizado un exhaustivo repaso a su gestión durante el último año pero ha adelantado pocas novedades. Entre ellas ha destacado el acuerdo para implantar el billete único en el municipio de Oviedo o su intención de trasladar a Mariano Rajoy una petición para que convoque la Conferencia de Presidentes al inicio del próximo año.

El presidente del ejecutivo asturiano también ha apostado por modificar la Sindicatura de Cuentas para que ésta pueda imponer “multas coercitivas” a los entes públicos que no cumplan con la obligación de rendir cuentas ante este organismo y ha anunciado su intención en cuestión de semanas de presentar en el Parlamento la ley de Transparencia y la ley de Buen Gobierno.

Fernández también ha abogado por dar un nuevo impulso al turismo. Se ha referido a la necesidad de “desestacionalizarlo” y “mejorar la calidad de la oferta” aunque no ha anunciado ninguna medida para frenar la caída del servicio aéreo en Asturias, acentuado tras el cierre de las conexiones operadas por compañías low cost.

Relación con el Gobierno central

El criterio de su gobierno, ha asegurado el presidente del Principado, es de “lealtad y colaboración, siempre; defensa de los intereses de Asturias, siempre también”. Por eso, aunque preside el único gobierno socialista en solitario de todo el país, cree que “es malo presumir de comunidad maltratada e ir exhibiendo muñones reales o ficticios para denunciar al supuesto enemigo exterior del Principado”. Insiste en que denuncia la marginación presupuestaria de Asturias pero sin convertirse en “profeta de una supuesta conjura del Gobierno de España contra el Principado”, ya que, considera, “España y Asturias saldrán juntas de la recesión”.

Durante su discurso, Fernández ha enumerado una serie de ejemplos de cooperación con el Gobierno central, así como una lista de discrepancias. Entre estas últimas ha destacado el reparto asimétrico del déficit entre las comunidades autónomas (en Asturias el techo es del 1,06% frente al 1,3% de media) y el proyecto de presupuestos del Estado para 2014, ya que el Principado es la comunidad donde más se reduce la inversión. Con este proyecto, ha subrayado Fernández, “sigue en el aire la finalización de la variante de Pajares y se pierden en el olvido los accesos a El Musel y la autovía del suroccidente”.

Mensaje para sus socios

Con la reforma de la ley electoral y el presupuesto para 2014 en el aire, Fernández finalizó su discurso lanzando un mensaje velado a sus aliados de IU y UPyD: “ustedes aclararán qué dirección escogen o, incluso, si prefieren volver hacia el pasado”.

Las reacciones

Ignacio Prendes, portavoz de UPyD, ha criticado que el discurso de Javier Fernández haya sido similar al del anterior debate: “si cerráramos los ojos podríamos vernos transportados a hace un año”. Prendes ha reprochado al presidente haber “perdido el tiempo” y considera que ha hablado de ideas que “están muy manidas”.

Desde Foro, su portavoz, Cristina Coto, se ha referido al discurso como “una absoluta orgía de autocomplacencia”. Además, Coto ha señalado que “ese tándem dañino de discriminación del señor Rajoy y aceptación por parte de Javier Fernández trae como consecuencia la marginación permanente de nuestra comunidad”.

El portavoz de IU, Ángel González, ha calificado como “cobardía” el hecho de que Javier Fernández no se refiriera en su discurso a “algo tan importante como la reforma de la ley electoral” y ha hablado de un “fracaso mayúsculo y un atraso que no podemos permitir”.

La portavoz parlamentaria del PP, Mercedes Fernández, atendiendo a los medios. Fotografía de Pablo Gómez.

Desde las filas del PP, su portavoz Mercedes Álvarez, ha calificado el discurso como “una gran decepción” y “una ocasión perdida para repasar el pulso de Asturias, de la Asturias que tiene un lacerante problema que es el desempleo”.

Por último, el portavoz socialista, Fernando Lastra, ha defendido el discurso del presidente: “ha sido denso en su exposición para tratar de analizar la situación de todas las políticas sectoriales y para dar una visión veraz de cuál es la situación en este momento de la comunidad”. Según Lastra, se ha señalado “lo que está bien y lo que está menos bien y cuáles son algunas de las iniciativas que se pueden poner en marcha para ir mejorando la situación”.

Declaraciones de bienes del presidente y los consejeros/as del Principado

El Gobierno del Principado de Asturias ha publicado hoy las declaraciones de bienes del presidente del Principado, Javier Fernández y de todos los consejeros y consejeras que conforman el ejecutivo autonómico. A continuación, referenciamos los mismos, que también se pueden consultar en la sección correspondiente de la web Asturias.es Sigue leyendo